Mientras la humanidad soñaba con conquistar la Luna, un chileno fue más allá: la inscribió como su propiedad en el Conservador de Bienes RaÃces. Y lo más sorprendente... ¡le aceptaron el trámite! Una historia tan surrealista como auténtica, perfecta para debatir en comidas familiares.
En 1954, un abogado y exministro chileno llamado Jenaro Gajardo Vera tomó una decisión que desafió toda lógica terrenal: decidió convertirse en el legÃtimo propietario de la Luna. ¿Cómo? Pues ni corto ni perezoso, acudió al Conservador de Bienes RaÃces de Talca, Chile, con una declaración jurada en la que manifestaba poseer nuestro querido satélite natural. ¿La sorpresa? Le aceptaron la inscripción como si se tratara de un terreno más en las afueras de Santiago.
Gajardo argumentó que necesitaba la Luna "para hacerla parte de una sociedad más justa y mejor", y que no querÃa que ningún paÃs poderoso la reclamara antes. Lo curioso es que usó vacÃos legales de la época, alegando que al no haber tratado internacional que impidiera inscribir la Luna en registros de propiedad, él simplemente estaba ejerciendo su derecho de posesión, con los debidos papeles notariales, firma y testigos. Y para rematar el show, pagó los impuestos como si estuviera registrando una parcela en la Patagonia.
Esta historia adquirió tintes legendarios cuando, en 1969, la NASA envió a la misión Apolo 11. Gajardo, siempre formal, envió una carta de "permiso" a Neil Armstrong y su tripulación para que pudieran pisar "su propiedad" sin inconvenientes legales. Armstrong jamás contestó oficialmente, pero la anécdota quedó como una de las más bizarras y curiosas que adornan la carrera espacial.
A pesar de lo excéntrico que pueda parecer, la inscripción de Gajardo tuvo un valor simbólico más que real, ya que en 1967 entró en vigencia el Tratado del Espacio Exterior, donde se declara que ningún paÃs ni persona puede reclamar propiedad sobre cuerpos celestes. Eso sÃ, su registro sigue siendo una pieza jurÃdica única, por lo que, en términos puramente chilenos, la Luna todavÃa estarÃa a nombre de este peculiar personaje.
El caso de Gajardo es un claro ejemplo de cómo las lagunas legales pueden abrir puertas a situaciones dignas de pelÃcula, alimentando teorÃas, conspiraciones y debates sobre la propiedad más allá de nuestro planeta. Aunque hoy en dÃa no tiene validez internacional, la historia sigue generando titulares y dejando a más de uno preguntándose si en realidad... la Luna tiene dueño y es Chileno.
Fuentes:BBC Mundo, La Tercera, El ClarÃn, Diario El Mostrador, Smithsonian Magazine, Archivos Conservador de Bienes RaÃces de Talca, Tratado sobre el Espacio Exterior de 1967
Read the full article