Función de instagram que permite usar la cara de cualquiera en su IA
TE ROBAN LA CARA EN TU PROPIA CARA
Bueno, bueno, bueno, se armó la gorda y no precisamente porque alguien se comió el último trozo de pizza en la oficina. Resulta que en el ciberespacio, donde todos creemos que somos dueños de nuestra propia jeta, Meta —la empresa de Zuckerberg que parece querer adueñarse hasta de nuestros pensamientos— ha decidido que nuestras preciosas caritas son de dominio público. ¡Sí, señoras y señores! Así como lo leen. Han lanzado una función que, básicamente, te clona. Y lo mejor de todo es que no te piden ni permiso, ni te mandan un "hola, ¿cómo estás?", nada. Es como si un tipo cualquiera entrara a tu casa, se probara tu ropa, se hiciera un sándwich con tu jamón y luego se fuera como si nada. ¡Una frescura nivel Dios! ¡Zas! Te roban la cara y ni te enteras.
Imagínense la escena: están tranquilamente scrolleando, viendo fotos de gatitos y de gente que finge ser feliz en sus vacaciones, y de repente, ¡pum! Aparece una foto tuya. Pero no es una foto cualquiera. Es una foto tuya... pilotando un ovni mientras te comes un completo gigante sobre la Cordillera de los Andes. O peor aún, una foto tuya con el cuerpo de un fisoculturista aceitado, posando en una playa de la Polinesia. Tú dices: "¿Pero qué...? ¡Si yo nunca he ido a la Polinesia y lo más cerca que he estado de un ovni fue cuando vi 'E.T.'!". Pues resulta que es la bendita Inteligencia Artificial (IA) de Instagram, que ha decidido que tu rostro es el modelo perfecto para sus locuras. Y lo peor, como les decía, es que esto pasa sin tu permiso. ¡Es que es para no creerlo! Parece chiste, pero es anécdota. Y de las malas.
Esta maravilla tecnológica, que más parece un episodio de 'Black Mirror' escrito por un guionista con resaca, se llama "Imagine Me" (Imagíname, para los que no hablan spanglish). Y funciona así: cualquier hijo de vecino, cualquier troll con conexión a internet, puede usar tu cara para crear imágenes falsas. Solo necesitan mencionarte en un chat y, ¡presto! La IA hace su magia. El resultado es tan hiperrealista que hasta tu propia madre dudaría de si eres tú o una creación digital. Es como un robo de identidad, pero en formato de foto y con un toque de ridiculez extrema. Y ojo, que esto no solo afecta a los famosos que viven de su imagen. ¡No, señor! Nos afecta a todos los mortales que tenemos la osadía de tener un perfil público en la red social de la camarita.
Ahora bien, muchos se preguntarán: "¿Pero esto es legal?". Bueno, en el maravilloso mundo de los términos y condiciones de Meta, esos textos kilométricos que nadie lee y que todos aceptamos dándole "clic" con los ojos cerrados, probablemente hay una cláusula que dice que al crear una cuenta estás vendiendo tu alma, tu cara y el nombre de tu primera mascota. Pero moralmente, esto es una bofetada. Es una invasión a la privacidad tan grande que hasta el vecino chismoso que se asoma por la ventana se sentiría intimidado. Es una falta de respeto total a la dignidad de las personas. Pero claro, para Meta, nosotros no somos más que datos, píxeles y una fuente inagotable de "contenido" para entrenar a sus robots. ¡Qué elegancia la de Francia!
Pero no se me depriman, mis queridos radioescuchas y lectores. No todo está perdido. Aunque parece que estamos viviendo en una distopía tecnológica, aún tenemos un poco de control (énfasis en "un poco"). Porque, aunque parezca increíble, Meta ha dejado una puertita abierta para que, si te pones las pilas, puedas desactivar esta locura. ¡Aleluya! Pero no creas que es fácil. No es un botón gigante que dice "NO USES MI CARA, POR FAVOR". No, no, no. Eso sería demasiado sencillo para ellos. Han escondido la opción en lo más profundo de los laberínticos menús de configuración de Instagram, como si fuera un tesoro pirata. Pero aquí, en tu radio favorita, te vamos a dar el mapa del tesoro. Porque te queremos y porque odiamos que te roben la cara sin tu permiso.
Así que, saquen papel y lápiz, o mejor dicho, agarren su celular y sigan estas instrucciones al pie de la letra. No queremos que mañana aparezcan en una foto falsa haciendo algo vergonzoso (más vergonzoso de lo que ya hacen, claro). Vamos con los tres pasos mágicos para desactivar esta intrusión:
Paso 1: Entra a tu perfil de Instagram. Toca las tres líneas horizontales en la esquina superior derecha (el famoso "menú hamburguesa"). Luego, entra en "Configuración y privacidad". Hasta ahí todo normal, nada del otro mundo.
Paso 2: Aquí viene lo divertido. Baja, baja y baja más. Sigue bajando hasta encontrar un apartado que se llama "Cómo pueden interactuar otros contigo". Dentro de esa sección, busca la opción "Etiquetas y menciones". Sí, ahí lo han escondido. ¡Unos genios de la ocultación!
Paso 3: Y finalmente, el momento de la verdad. Dentro de "Etiquetas y menciones", verás una opción que dice algo como "Permitir que otros imaginen tu apariencia en IA" (o "Imagine Me" en inglés). ¡Esa es la maldita opción que te está robando la cara! Simplemente apaga ese interruptor para que quede en gris. ¡Y listo! Oficialmente le has dicho a la IA de Instagram que se busque otro modelo.
Haciendo esto, bloqueas por completo que el sistema de Meta procese tus fotos de perfil o publicaciones etiquetadas para que otros anden jugando a crear imágenes falsas contigo. ¡Mejor prevenir que lamentar! Y es que, en un mundo donde la tecnología avanza más rápido que un político en campaña, cuidar nuestra privacidad se ha vuelto una tarea titánica. Pero bueno, al menos ahora ya sabes cómo proteger tu preciada jeta de las garras de la IA. ¡A compartir esta información con todo el mundo! ¡Nadie más debería sufrir un robo de cara por culpa de Meta! Y si ven una foto mía pilotando un ovni... bueno, esa sí es real. ¡Mentira! O tal vez no...