Ruralidad
[A las faldas del San Cristobal se encuentra mi natal Huarocondo]
Pasé gran parte de mi infancia entre los campos de Huarocondo distrito de la provincia de Anta, viendo como cambiaba de verde intenso a amarillo opaco el paisaje, según la época del año. Y por más que me esfuerzo no logro recordar algún problema con la basura o los desechos que se generaban. Y no es que en el área rural no se generen desperdicios, es más bien que en el área rural se aprovechan al máximo los restos, en su mayoría de origen orgánico. No se desperdicia prácticamente nada.
Es aquí mi observación con algo que vi el año pasado en el distrito cusqueño de Ccorca, en donde su pujante gestión municipal muy empeñosa en el tratamiento de los residuos sólidos de su localidad, tenía enormes tachos de plástico para los restos orgánicos y para los restos inorgánicos en cada una de sus comunidades, a las que se visitaba una vez por semana con el objetivo de recolectarlas y llevarlas al boratero de Haquira luego de separar las botellas de plástico, claro está.
Una acción muy sana y noble, pero creo que también invasiva a las costumbres rurales, en donde los desechos orgánicos por lo general terminan siendo alimento para animales domésticos en su mayoría, y el resto combustible de fogón o abono. Los desechos inorgánicos por otro lado, sí son otro tipo de historia, estos sí necesitan de un tratamiento fuera del lugar. Este pequeño ejemplo nos muestra la precariedad de la función municipal en el área rural, como ellos imagino que existen más localidades llenas de buenas intenciones que al final terminan desconociendo el saber ancestral para el tratamiento de desechos. Se podrían fortalecer las capacidades para el tratamiento de residuos entre las familias rurales, que ellos ya tienen, en lugar de simplemente ofrecerles un espacio para botar desperdicios que aún se pueden aprovechar.
Tomar conciencia de la importancia de la reducción de los desperdicios para el cuidado de nuestro medio ambiente es un paso fundamental para la concienciación de la población rural o urbana y deberían aprovecharse todas las oportunidades para mejorar nuestra relación con la naturaleza.












