DEMOS GRACIAS POR LO COTIDIANO
No pasemos por alto la maravilla de lo cotidiano.
Lo extra-ordinario, lo sorprendente, lo fenomenal es lo que se ensalza diariamente, ya sea en las películas, en las noticias o en la televisión. Nos hacemos adictos al drama. Las únicas cosas que captan nuestra atención son las monumentales, las catastróficas, los acontecimientos que sobre-cogen.
Echemos una mirada de cerca de nuestra vida, a nuestro mundo cotidiano y a las personas y actividades que lo componen.
Si de repente nos lo quitaran... ¿Qué echaríamosde menos? ¿Qué vistas, qué sonidos, qué olores? ¿Echaríamos de menos la vista desde la ventana de tu cocina? Si nunca más volviéramos a ver esa panorámica, ¿nos acordaríamos con nostálgica reminiscencia de ella, y cuánto nos confortaba en nuestro día a día esa vista familiar? ¿Qué de ésos juguetes que están esparcidos por todas partes, o del bebé que está llorando porque tiene hambre o esta húmedo? ¿Qué de los sonidos de la ciudad en la que vivimos, cuando empiezan a surgir cada mañana? ¿O, del aroma del cuerpo de un pequeñín, después del baño? ¿O, de lo aterido que llega después de jugar en la nieve? ¿Qué de la forma como se sonríe nuestro(a) compañero(a)? ¿O, de ésa tontería que suele decir siempre y que no tiene ninguna gracia, pero que cree que sí y por éso reímos?
Miremos de cerca lo cotidiano que hay en nuestra vida. Al mostrar gratitud por ello, no nos olvidemos de expresar también agradecimiento limpio y puro por la belleza que tiene lo cotidiano, dándolo por conocido.
El sol sale y se pone; las estaciones llegan y se van; pero nos olvidamos de lo bello y sensacional que en realidad, es lo familiar.
“Gracias por cada detalle de mi mundo cotidiano”.
Agradezcamos los colores del amanecer, el olor del café, el canto de los pajaritos cada mañana, el calor del sol, el olor a lluvia, nuestra sonrisa cuando vemos algo o a alguien que nos provoca bien-estar, el aroma de las flores, los detalles amorosos en casa, en el grupo, en la clase, en el trabajo, de los vecinos, etc.; el aire fresco en nuestra cara cuando vamos caminando o cuando abrimos una puerta/ventana, preparar de comer, la compañía de la música, los mensajes, oír el diario acontecer de nuestros seres queridos, la risa, y ¡TANTO MÁS! Ésas impresiones nos acompañan en la vida, en nuestro día a día, y son parte de nosotros, por ésa co-creación...













