Abro los ojos en un mar oscuro, turbulento con espuma de lamentos y tristezas lejanas, la corriente me arrastra lentamente a lo más profundo, al caos acuático donde empieza el abismo de los temores y las inseguridades, la marea sube y sube, hundiendo con parsimonia mi entero ser, desbordando mis pensamientos e inundando mis emociones del liquido salado que me rodea pero no puedo ver ningún color, no puedo escuchar ningun sonido, no hay nada arriba ni abajo, ni un solo halo de luz, solo la oscuridad envolvente dentro de este elemento lleno de corrientes que me balancean una y otra vez, en esa profundo calma que no precede ninguna tormenta se siente como largas horas cuando en realidad son unos cortos minutos antes de que suene el despertador trayéndome de regreso a la realidad, protegiéndome de ese mar sin color ni olor que solo habita en mis sueños.
-A Fan
















