Adios, al fin, 2013.
Ya pasaron 48 días del 2014 y yo a penas vengo a hacer recuento del 2013 y si me preguntan una razón, les contestaría que porque se me da la pinche gana, ok no, ya saben ustedes lo mucho que me apego al pasado.
Me ahorraría tiempo, palabras y explicaciones diciendo que todo es como el día después del tequila y del ron y de las drogas y de los hombres y mujeres (todo revuelto) y que no recuerdo nada, pero tengo el superpoder de acordarme de hasta lo que se me olvida.
En el 2013 hice de todo; besé, amé, bailé, tomé, rompí, no arreglé, descompuse, grité, lloré, fui muy feliz, crecí, saqué sonrisas, fui, regresé, regalé noches y días también, comí, dormí, viajé, nadé, agradecí, vomité, besé más, pedí perdón, prometí y tal vez lo más importante es que aprendí de todo.
Para terminar el año pensé que a pesar de haber pasado a lo mejor 364 días siendo una hija de la chingada ( #Sorrynotsorry) , tenía un día para no hacerlo y tal vez, pasar todos los días del próximo siendo así también; cerré ciclos y pedí perdón a quién debía y con la misma seguí el día.
No tengo propósitos porque las intenciones son de gente chancluda y mediocre. Yo tengo algo que no son propósitos, a continuación los enlisto pero no prometo nada, sólo son ideas:
Dejar de mentar madres aunque se lo merezcan
Dejar de pensar que sé quién merece y quién no
Apreciar lo bueno de la vida y mucho más lo malo
Agradecer el tiempo que pasan conmigo las personas que quiero, también a las que no
Decirles a mis cercanos y también a los lejanos que los quiero
Dejar que los demás hablen y no burlarme de ellos
Juzgar después de conocer
Dejarme llevar y no intentar planear todo
Aceptar las opiniones de otros y no pensar que siempre tengo la razón
Hacerme la idea de que los argumentos de otros si son válidos
Regalar flores
Compartir de mi tiempo
Decirle que me gusta que de todos los lugares en el mundo en los que pueda estar, esté conmigo
Detener el tiempo
El 2013 estuvo estúpidamente lleno de retos que parecían difíciles pero que al final pude cumplir todos con éxito, aprendí que la vida no da limones, que no soy ninguna naranja, Santa Claus no existe, la música se escucha mejor de noche, el amor sí existe, los besos son mejores cuando son de alguien especial, el tiempo no espera y que si no sabes algo de esto, la vida ‘a huevo’ te lo enseña.
Y como creo en eso del karma, me voy a chingar al 2014.















