En qué momento el sol se metió,
la luna con su frĂo reinĂł.
En un parpadeo,
sin pensarlo,
todo cambiĂł.
La vida,
y todo sentimiento sucumbiĂł.
No hay alegrĂa,
no hay temor,
apenas la esperanza sobreviviĂł.
Tal vez apagamos el calor del sol,
pero podemos revivir el calor en nuestro corazĂłn.
Papittafritta














