Las estrellas que acostumbraban ser admiradas noche tras noche, observadas con detenimiento, señaladas con deseos en mente y corazones en mano, tendían a confundirse bastante cuando sus miradas favoritas ya no las buscaban. Cuando esperaban por esos ojos ansiosos y sólo se encontraban con la nada. «¿Será que lo aburrí? ¿Aunque me oiga tocar, seguirá su camino?», se preguntó mientras clavaba la mirada en las teclas frente a ella, segundos antes de acariciarlas y comenzar la suave melodía de fondo con el piano.
Up we go, Zinaida Aslanova & señor Wu










