febrero 14
Siempre 14, debo de admitir que siempre me ha ido mal cuando intento demostrar algo bonito este día, desde que estaba en el colegio, la primera vez que regale algo al niño que me gustaba, me esmeré, y llegue con mi regalote, cuando se lo di solo me miro, se avergonzó y me dio una paleta, no se, supongo que creerán que es por que “esperaba Algo” pero no, siempre desde muy chica lo que mas me ha lastimado son las expresiones de las personas, el ver en sus ojos una nota de desagrado hacia mi persona o una molestia mas que algo positivo cuando me ven venir, debo de admitir que eso me ha hecho aislarme de inmediato cuando, o sentirme fuera del contexto que debería de estar, y vaya eso fue hace años y aun recuerdo el sentimiento que me dejo.
Pasemos al ultimo 14 de febrero celebrado de mi parte sin que me lo pidieran, y esta vez debo de admitir que fue m culpa, por estar enamorada y feliz al lado de alguien que me dijo que yo era un no desde un principio. Le hice una cajita con una botellita de vodka, chocolates y un llavero de su equipo de futbol favorito, me arregle, mas bonita de lo que me hace sentir cómoda, y fui por el, creo que desde el principio estuvo mal, ya que se molesto por llegar un poco tarde por el trafico que había, pero al no sentirme cómoda no utilice el servicio de trasporte público y ocupe un taxi privado, llegue y alguien un amigo ya estaba con el, e igual su mirada, su mira fue de -¿porqué vienes así? te ves muy bonita, y me ignoro, pasamos por unas cervezas en un lugar donde yo llamaba la atención y creo que fue ahí cuando me di cuenta que me convertí en una algo que mostrar. Ese día fue algo extraño, me sentía muy feliz y nerviosa, otra parte de mi regalo fue un plug de colita de zorrito para mi, por que me di cuenta que en realidad “yo era el regalo”, la noche paso y seguimos tomando en un lugar muy bien catalogado, tomamos cervezas, si más cerveza y mezcal, debo de admitir que se me paso la mano tomando, hasta llegar al punto donde ya no me sentía bien, pero estaba feliz y era una buena excusa para terminar ebria besándonos y estando juntos, ¡vaya plan!, siempre confiando que los demás cuidaran de mi como yo de ellos, recuerdo llegar al departamento de mi novio, en él estaba su roomie, una chica estudiante de medicina, amante de la mariguana y la metformina para bajar de peso, me ofreció fumar y lo hice, lo demás fueron solo vueltas en mi cabeza, una discusión y yo intentando ir a dormir. Me quite la ropa para poder descansar y me metí a las cobijas de la cama de mi novio, no se cuanto tiempo paso, solo escuche platicas, risas y murmullos entre mi novio y la roomie, recuerdo perfectamente como ella le decía, -Oye esta muy ebria tu chica, ¿no la vas a ir a ver?, a lo que el respondió -Es su pedo por tomar y ponerse así, ahí que se quede. Recuerdo que yo intente ponerme de pie pero me sentía tan mareada que no me pude mantener en pie y me caí, me caí, me golpee la cabeza, las piernas y no pude pararme, para mi ese momento fue el mas denigrante de mi vida, me sentí tan estúpida por no poder hacerme cargo de mi misma, de depender de alguien mas para poder si quiera pararme y que esa persona simplemente no le interesaba, como pude me subí a la cama y me dormí, lo ultimo que recuerdo antes de despertar al otro día es a el penetrandome, sin importarle como me sentía, en realidad me despertó la incomodidad, claro que hizo uso del juguete que le regale, rayos ese día se me quedo grabado, por lo que sentí, tarde mas de dos semanas en sentirme normal, debo de admitir que no lo disfrute y que me sentí peor al saber que el estaba enojado y ofendido por mi situación, por irme a dormir y dejarlo ahí, casi podría jurar que paso algo con su roomie esa noche, o no lo se, tirada en le piso llorando, creo que solo me interesaba poder salir de ese estado, dormir hasta que le me despertó, debía ir a su casa y yo a trabajar, ese día no pude trabajar y debo de admitir que llore mucho, y lloro aun, me cuesta tanto trabajo admitir que he querido a personas que no debí de querer, y hasta la fecha, ese día fue mi culpa, por exponerme así, por no cuidarme, por permitir y por estar con alguien a quien quería. Admito que los 14 de febrero no son días que recuerde con ilusión, realmente es un día más feo que el resto.


















