“¡Es precioso, gracias!” Expresó hacia el menor que se le había acercado de repente y le había regalado un huevo de chocolate. Seguía sin entender que era lo que tenía para que los niños la siguieran tanto, ni siquiera tenía hijos. “Esta bien hasta luego” Lo despidió.
“Disculpa la demora, me tenían algo ocupada” Se disculpó mientras volvía a su puesto de comida en la que era voluntaria. “¿Qué te sirvo?” / @newstarters
-No te disculpes -le dijo sonriendo, aquel día era precisamente para que los pequeños disfrutaran, sería una clase de antipática de haberse indignado. -¿Cuáles son las opciones? -se había acercado hace poco, y aunque la joven que atendía no estaba enfocada en el puesto, Vega tampoco había prestado mucha atención a lo que ahí ofrecían.

















