Sonó el teléfono, por una milésima de segundo pensé que serÃa él. Ahà estaba, de nuevo, mi iluso corazón pensando que tal vez sà le importaba. Y sÃ, otra vez la ilusión de rompió en el aire.
20-12-21

blake kathryn

oozey mess

Game Changer & Make Some Noise
I'd rather be in outer space 🛸
hello vonnie
todays bird
noise dept.
Today's Document
Xuebing Du
𓃗
Sade Olutola
occasionally subtle

PR's Tumblrdome

roma★
YOU ARE THE REASON
Game of Thrones Daily

shark vs the universe
NASA
Keni

seen from United States
seen from Honduras
seen from Hungary

seen from United States

seen from Türkiye

seen from Venezuela
seen from Iraq
seen from Bangladesh

seen from Malaysia
seen from India
seen from United States

seen from Germany

seen from United States

seen from United States
seen from Ukraine
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@sarashekinaa
Sonó el teléfono, por una milésima de segundo pensé que serÃa él. Ahà estaba, de nuevo, mi iluso corazón pensando que tal vez sà le importaba. Y sÃ, otra vez la ilusión de rompió en el aire.
20-12-21

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Tal vez esto es la vida. Tal vez es reÃr en medio de la crisis y llorar a mitad de la sonrisa. Tal vez la magia está guardada en la risa, en las pestañas, en los detalles chiquititos que nos hacen sentir infinitos. Tal vez es atreverte a tocar la herida y tratar de sanarla. Tal vez esto es la vida: improvisación, enfoque y perspectiva. Tal vez hay que tomársela en serio y a veces no tanto… porque la vida es asÃ: un extenso tal vez.
Estaba loca de amor, enamorada de sus ojos casi como del mar, enamorada del universo y de sus pestañas. Amaba su alma, seguramente es color azul cielo. Su sonrisa tenÃa pase directo en el tren que me lleva al futuro. No recuerdo el placer fÃsico, pero sà recuerdo la sensación de certeza que habitaba mi piel, algo dentro mÃo se estaba marchitando y otra parte estaba naciendo. Ese dÃa fui una Sara distinta y no lo noté de manera explÃcita hasta meses después...
Me doy permiso
Caminé sobre cenizas, los zapatos dejaron de ser necesarios, necesitaba sentir el calor del suelo. He aprendido a caminar por los terrenos incómodos, no le tengo miedo a las texturas llenas de rudeza. Mis rodillas fuertes que no tiemblan si no es por el placer que me produce estar viva; lastimadas por aquellas caÃdas que hoy me mantienen en pie. Siento mi cadera moverse en dirección opuesta al camino , bailando al sonido del viento que limpia la vista aún humeante por el calor de aquello que ardió. El ombligo es la unión de mi alma que es nutrida por mi cuerpo: nutre el núcleo, el principio de mi historia. Mi estómago habla por sà mismo, he llegado a pensar que tiene vida propia, millones de mariposas han cruzado ese camino, a veces ellas me dan fuerza para seguir corriendo. Me falta el aire cuando me veo sola, siento que mis pulmones están tan llenos que se han olvidado de respirar. Mi corazón se esconde el mi útero, en aquello que me grita que soy mujer. Se esconde tras la pasión que dirige mis pasos, lo escucho gritar mi nombre como recordatorio constante de mi fuerza, del amor que puedo ofrecerles a los demás. Lo he sentido detenerse cuando suena una canción o cuando el abismo se siente suficientemente grande. Revive y vive, aún roto, aún golpeado, aún lleno, aún vacÃo, aún sin quererlo, aún queriéndolo todo.
Que se escuche mi voz, que mi boca saboreé las palabras y recuerde el sabor de aquellos momentos después de saberme plena e infinita. Pareciera que mis labios tienen vida propia, que tienen su propia memoria y su propia moral.
Quisiera besar mis pestañas, segura estoy que son una extensión del universo mismo, algo me dice que mi mirada es parte de alguna galaxia infinita y deseo con toda mi alma no dejarla de ver nunca: en los ojos de otros, en el reflejo de las obras de arte, en los escritos que me desnudan el alma.
He perdido la cabeza, tal vez consecuencia del humo que se ha levantado a causa de mi propia revolución.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Subà el monte más alto: este parecÃa interminable, casi infinito.
Allà te encontré, ahà me citaste. Pude verte sentado en el trono de gracia. Sólo bastó que pronunciaras mi nombre, me llamaste a la mesa y caà rendida a tus pies.
Tu amor abrió mi entendimiento y pude sentir que no existió pared que no rompieras, monte que no escalaras, sombra que no expusieras para encontrarme a mÃ.
Gracias Abba por dejar a las 99 y siempre ir por mÃ. Tus cuerdas de amor atraen mi corazón una y otra vez.
Gracias por tus planes, gracias por las pruebas, gracias por refinar mi corazón. Sé que lo que comenzaste lo terminarás.
19/09/2021.
Miro de reojo la historia, todavÃa no me acerco lo suficiente. Si toco la herida, esta aún sangra.
Me detengo a envidiar las gotas de agua que de manera imprecisa recorren tu pecho. De pronto, aparece la vÃvida sensación que me provocaba tu cuerpo cuando rozaba con el mÃo, orgullosa me aprendà tus coordenadas asà como todos los poemas que te gustaba recitar a la luz de las velas. Me acuerdo de tu respiración fuerte y agitada cuando me mordÃas los labios y de tu mirada de deseo cuando me veÃas entrar desnuda a la habitación. Malditas gotas que me hacen recordarte bajo la ducha, sobre la mesa, en la barra o en el balcón.
Tu cuerpo de Venus
Me aprendà tus fotos de memoria: llegué a verlas por tanto tiempo que mi mente de manera inconsciente les confeccionó una historia. Permità con inocencia que mi creatividad bailara sobre ellas. Por ejemplo, recuerdo esa foto tuya en la playa: seguro era Playa del Carmen en un verano caluroso, seguro tu swimsuit era de Vilebrequin y seguro que te sentÃas imparable con esas gafas de sol. Me imagino a tu hermana dentro de la piscina y a tu papá inmerso en algún libro mientras toma el Sol. De repente, mi creatividad pierde un poco la inocencia y le da otro sentido a los retratos... nos imagino en la playa, tal vez en Myconos o en la Mallorca, con un Long Island Iced Tea en mano. ¿Te imaginas? Despertar en otro continente, besarnos en otro idioma, bañarnos en el Mediterráneo y acostumbrarnos a la diferencia de horarios. A veces siento que la versión con la que te visualizo en mi mente es completamente diferente a la real, a veces tengo que quitarle el filtro a mis recuerdos y no dejar de lado que "La persona a la que extraño es una versión hipotética e idealizada, porque la persona real sà dijo lo que dijo y sà hizo lo que hizo". Estoy pensando en dejar una notita adhesiva sobre tus fotos: "Amarse a uno mismo es el comienzo de una romance de por vida." Ojalá eso también me lo aprenda de memoria.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
CREO QUE EN MI VIDA PASADA TUVE UN GRAN AMOR. CREO QUE SOY UN ALMA MUY VIEJA. CREO QUE NO SOY DE ESTE TIEMPO.
Me quedaste a deber 105 orgasmos,
1000 "te amo" y 110 cafés.
Me quedaste a deber los besos de buenos dÃas, me quedaste a deber las tardes de teatro y sushi, me quedaste a deber, porque aunque no lo creas, las expectativas pagan un chingo de impuestos.
No tengo motivos para estar escribiendo esto para tÃ. Ya no dueles tanto, creo... Ya puedo escuchar a Olivia Rodrigo sin llorar, ya puedo ir a ese centro comercial y sonreÃr, ya no espero encontrarte por ahà en algún rostro de desconocido.
Te cuento que por fin saqué mi licencia de manejo y adopté una plantita: lo logré, sigue con vida. Compré ese libro de Van Gogh y si, sà está en holandés, sà tiene letra chiquitita y sÃ, pagué más de la mitad de mi sueldo semanal para poder tenerlo.
Ya tiré tus discos, tus calcetines de "Happy Socks" y tus cigarros mentolados. No me sirven, no los quiero.
Te quedé debiendo el beso de despedida, las cartas del adiós y las canciones más tristes del mundo.
Nos quedamos debiendo los viajes a la Toscana, el sexo a la orilla del mar y los besos sabor a miel. Quedamos en deuda eterna: con nosotros mismos, con el universo y hasta con Dios.
Y no hay nada más que desee tener más vidas para resarcir el daño. Para hacerte saber que harÃa todo para que verte feliz.
Siempre dije que estar contigo me habÃa enseñado a amar de manera incondicional, amar sin egoÃsmo, amar de verdad. También pensaba dejarte ir serÃa la mayor lección que el universo me darÃa. Eso pensaba... Eso pensaba hasta que te fuiste: tu adiós se convirtió en la nueva lÃnea de salida. Aprendà que amar incondicionalmente es pedirle todos los dÃas a Dios por tu vida. Aprendà que amar sin egoÃsmo es estar genuinamente feliz por verte sonriendo de la mano de alguien más y desear desde el fondo de mi alma que aquella niña sea la razón por la cual creas en la magia. Aprendà que amar de verdad no siempre es de cerquita ni en acuerdo mutuo ni de doble apuesta; aprendà que amar a veces también es un genuino abrazo, un beso en la mejilla, un estrechón de manos y soltar.
Vamos a comprar una casa con ventanas enormes, trabajar medio dÃa, ocupar nuestro tiempo libre para querernos y alternarnos para apagar la luz por las noches aunque yo siempre esté más cerca.
Vamos a dormir dándonos la espalda, buscarnos cuando el frÃo de la madrugada nos avise que ya va a amanecer para abrazarnos y despertar pegaditos, mirarnos de reojo con una sonrisa. Vamos a hacer el súper y comer delicioso toda la semana y adivinar que postre combinará con cada platillo. Vamos a escribir un libro con todo lo que nos pasamos platicando en las noches de lluvia aunque nadie lo lea más que tú y yo.
Vamos a quitarnos la ropa y dejarla por todos lados y besarnos por todos lados y sonreÃrnos por todos lados. Vamos a poner música de esa que se escucha viendo al techo mientras nos tomamos de la mano y yo susurro cosas que no escuchas pero que entiendes muy bien. Vamos a ver pelÃculas que me tengas que explicar después, vamos a contarnos historias en otro idioma y terminar besándonos como nunca habÃamos besado antes.
Vamos a confesarnos secretos de la infancia y a hablar de nuestras familias y nuestros miedos y el presente, vamos a inventarle soluciones improbables a todos los problemas que aquejan al mundo. Vamos a leernos poemas en voz alta hasta que uno de los dos se quede dormido. Vamos a tomarnos fotos análogas que carezcan de sentido pero logren capturar la esencia de nuestra vida, vamos a andar descalzos por la casa, bañarnos juntos y bailar a oscuras. Vamos a terminar los dÃas exhaustos, vamos a discutir a veces, dejar los platos sin lavar aunque sea un dÃa y poner las llaves del auto donde no nos vamos a acordar que están. Vamos a dejarnos solos de vez en cuando, vamos a vernos mucho tiempo frente al espejo, a hacernos preguntas que jamás le harÃamos a nadie más.
Y vamos a amarnos. Dejar prestarle atención al tiempo. A cumplir promesas que no hayamos hecho y aventurarnos a la costumbre de que estar juntos se sienta tan bien. Ambos sabremos que la vida es fugaz, pero a ratitos sé que podremos hacerla infinita.
Nos habrÃamos besado a media noche en la Puerta del Sol, tras terminar una velada de chupitos coquetos.
Nos habrÃamos tomado la mano y la vida y el alma mientras caminamos por toda Plaza Mayor.
HabrÃamos recitado poesÃa durante un atardecer en el Retiro.
Nos habrÃamos tomado millones de fotos polaroid dentro del Prado y comprarÃamos postales sin control.
Estoy segura que nos hubiera encantado compartir Madrid. Pero era mucha magia para tà y, ¿Qué ibas a hacer tu con tanto?

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Mexicanita piel canela.
Ojos color noche. Alma color sol.
Nunca pensé que si aquello no funcionaba serÃa incapaz de regresar ileso. Cuando uno se acostumbra a los sonidos de alguien, cualquier otro ruido se silencia, incluso el propio. El problema es que cuando se va, el eco que deja es peor que un grito.