No soy nada especial; de eso estoy seguro. Soy un hombre ordinario, con pensamientos ordinarios y llevo una vida ordinaria. No hay monumentos dedicados a mĂ y mi nombre pronto serĂĄ olvidado, pero amĂ© a alguien con todo mi corazĂłn y con toda mi alma, y ââpara mĂ, eso siempre fue suficiente.
El diario de una pasiĂłn



















