Bien.
Y aún así te sigo recordando.
¿Cuánto tiempo más hace falta para olvidarte?.
A veces me consume el cuerpo y me acuesto a recordarte.
Te juro que es inevitable. No quiero hacerlo pero de nuevo me pierdo en el recuerdo y me hundo en el vacío que me dejaste.
A veces creo que me quitaste el alma del cuerpo y ahora soy un zombi existiendo en el mundo oscuro.
Siento que conozco este lugar. Se me hace familiar,
acá nunca hubo nubles blancas, acá el cielo nunca fue azul
y mi cuerpo siente el frío, siente el dolor.
Te llevaste mis ganas de existir, de curarme
aunque a veces me obligo verme frente a frente y recordarme que puedo sola.
Vos ya no estas acá, y aunque me duela la vida tengo que soltarte porque todo sigue y ya no quiero seguir siendo débil.
















