Me preguntaste quĂŠ era lo que mĂĄs me daba miedo, yo te contestĂŠ: perder las ganas de vivir.
 Lo que no te dije: estar encerrada. Sin proyectos. Un sĂĄbado a la noche comiendo sola en el living, con frĂo y la luz prendida. Sin estar enamorada. Vos me dijiste que te daba miedo no poder confiar en los demĂĄs. Nunca se me hubiera ocurrido. Haceme otra pregunta. Son las dos o tres de la maĂąana y decimos la verdad cuando tenemos sueĂąo. CambiarĂas la fecha de tu nacimiento? Si pudieses volver el tiempo atrĂĄs, quĂŠ harĂas diferente? QuĂŠ es lo que mĂĄs extraĂąas? Uno a uno me fuiste sacando los pĂŠtalos. Creo que lo que mĂĄs extraĂąo, es contar las estrellas para dormir. Cuando vivĂa en el campo me tiraba en el pasto a mirar. A medida que las contaba, las tapaba con la palma de mi mano para que no me falte ninguna. Cuando las dos manos no eran suficientes, empezaba de nuevo en otro lado. Me quedaba horas. Me empapaba con el rocĂo. PorquĂŠ siempre parece que buscamos las respuestas en el cielo? PorquĂŠ pensamos que Dios estĂĄ ahĂ? QuedĂŠ atĂłnita cuando alguien me dijo, que en realidad el cielo no existĂa, es una ilusiĂłn Ăłptica. Un juego de rayos de luz. Me parte el crĂĄneo. Es el sol y nuestros propios ojos los que nos impiden ver la galaxia. La barrera que nos encierra y que no existe. Que extraùås vos? Comer carne, pero en realidad, nada. Estoy bien.
QuĂŠ fĂĄcil que puede ser rebobinar y elegir las escenas que mĂĄs te gustan. El futuro me da ansiedad.Â
CuĂĄndo fue la Ăşltima vez que lloraste? La verdad. Ayer me quedĂŠ hasta tarde viendo una pelĂcula mala pero conectĂŠ. Al final ella tiene una conversaciĂłn con su hermano y le pide perdĂłn por ser, bĂĄsicamente, una forra con ĂŠl toda la vida. Me tocĂł el alma, yo nunca pido perdĂłn. TambiĂŠn me pongo muy mal si pienso en la muerte de mis seres queridos. La gente me mira y piensa que tengo problemas en serio.
Es re normal, a mi tambiĂŠn me pasa.Â