justmecha·:
“Sí, ¿acaso parezco una blandita? Toda la botella es mi trago.” No da mayores explicaciones porque no es ella la que está en falta. Siendo fanática de las fiestas su resistencia al alcohol ha sido entrenada muchas veces, terminando por necesitar grandes cantidades para estar borracha. Ese era el plan hasta encontrarse con la chica. “Ya.” No muy conforme con lo sucedido, pero aceptándolo, gira su cuerpo y busca con la mirada alguna nevera que no haya sido asaltada aún. “Pero no me conformaré con menos de lo que tenía, así que debe ser una bebida fuerte.”
A pesar de haber comenzado con el pie izquierdo, la chica le saca una sonrisa. Le agrada. Así que acepta de inmediato su condición, asintiendo con la cabeza, y observa alrededor. No sin antes responder con: “Creo que nos llevaremos bien”. Todas las neveras que ve están abiertas y rebuscadas, pero está segura de que no a todos le puede gustar el alcohol fuerte. Así que se acerca a la primera y comienza a buscar. “Soy Rocío, por cierto, pero prefiero Ros”, una columna de vaho se forma frente a su rostro al hablar. Saca una botella pero la descarta; no es lo que buscan.











