Hace un tiempo quise decirte algunas cosas, pero cada vez que estamos frente a frente me pierdo en tu mirada, me distraigo con tus labios y me envuelvo en tu sonrisa. Así que preferí escribirtelo.
Estos meses continuos viéndonos he aprenido a disfrutar de tu compañía, han sido de los mejores días de mi vida y han fortalecido más nuestra relación.
Soy tan feliz contigo porque cada día noto tu respeto, tu aceptación de mis manías, enojos, de mis pasiones y lo que más admiro es que no intentas cambiarme.
Amo verte y pensar “Es un chico maravilloso”… me siento afortunada al tenerte en mi vida, me haces ser mejor persona.
Puede ser que todo esto se resuma en una ilusión , o que sea pasajero, una emoción de momento tal vez, hasta podría ser inocencia, locura u otra cosa, pero hay algo que tengo qué decir a mi favor: nunca había hecho tanto ni me había aventurado de esta manera para ver unos ojos tan bellos como los tuyos, nada ni nadie me había inspirado tanto como lo has hecho tú; y no me es posible, en este punto, renunciar a este deseo que tengo de conocer más de ti.
No dejo de pensar en ti y en tu sonrisa; quisiera cenar contigo cada día escuchando música, comer y también desayunar, porque me agrada tu compañía, y es que no te imaginas lo que sucede cada vez que pienso en tu nombre, cada vez que te veo en una foto, cada vez que me acuerdo de tu voz; es una explosión de sentimientos, ideas, líneas y párrafos acerca de lo que pienso de ti.
Llegaste tú y encendiste una luz en mi, me llenaste de fé.
Mucho tiempo busqué, y mira, cuando menos lo esperé, te encontré, tan perfecto como siempre imaginé.
Todo lo que quiero es dejar bien claro que me gustas, que me encantas; no tengo miedo al prometer ser digna de estar en tus brazos.
Sabes que no soy la mejor expresando mis sentimientos, así que voy a intentar decírtelo de la única forma que sé, sin licencias poéticas, sin metáforas y sin versos con rima, así y cruda… Te amo, eres lo mejor de mi vida.