volkanbdâ:
complacido, esbozĂł una de sus encantadoras sonrisas y un leve asentimiento de cabeza. â pues me alegro que sea de tu agrado. â se sacudiĂł el polvo imaginario de su traje cuando le hizo un halago, se preocupaba de su apariencia, sin embargo, la moda no era su mejor elemento, tenĂa que esforzarse el doble. aunque era sencillo para los hombres vestir elegantes con un simple traje. puso una mano sobre la mesa y la otra sobre su regazo, con su atenciĂłn puesta en la rubia. â magnifico, serĂĄ tinto entonces. â el muchacho del vino se acercĂł y le sirviĂł tambiĂ©n a dominique. volkan cogiĂł su copa por la base y esperĂł a que ella tuviera la suya. â es mi favorito, para que me digas que te parece. salud por esta bonita coincidencia. â iza la copa para chocarla con la de ella antes de darle un sorbo. considero un par de segundos su respuesta antes de responder con honestidad. â  ambas. pero lo importante es que estoy aquĂ por voluntad propia. despertĂł mi curiosidad, raramente dejo algo al azar. y me sorprende que terminĂł siendo una buena elecciĂłn. â le dedica una genuina sonrisa a la mujer. â ÂżquĂ© me dices de ti? Âżviniste con alguna expectativa? âÂ
âSiempre es agradable el ver a un hombre que hace el esfuerzo de verse presentableâ le sonrĂe un poco mĂĄs ante eso y riendo suavemente al ver sus acciones, haciĂ©ndola sentir aĂșn mĂĄs relajada. Toma la copa que el contrario le brinda. âGracias y por una tarde placentera para ambosâ  le sonrĂe al tiempo que choca suavemente su copa con la contraria y no pierde mucho tiempo en darle un sorbo. âMmmm una muy sabia decisiĂłn ya que estĂĄ deliciosoâ admitiĂł con una pequeña risa. âBuen gusto en vinos y sabes cĂłmo vestir asi que por favor repĂteme ÂżCĂłmo es que estas soltero?â pregunta en tono bromista aunque con verdadera curiosidad, no entendĂa como este hombre no estaba casado o al menos en una relaciĂłn. Vuelve a darle otro sorbo a la bebida mientras escucha la respuesta del contrario, asintiendo suavemente para sĂ misma antes de dejar la copa sobre la mesa. âAl menos los dos estamos de acuerdo de que fue una sorpresa grata ya que esta clase de cosas no suelen terminar de esta formaâ rĂe por lo bajo. âY en mi caso fue un poco de ambos, ya que mi madre me dijo no muy sutilmente que no he tenido una relaciĂłn desde mi divorcio y que una mujer de mi clase social no deberĂa de estar sola y mucho menos criando a una hijaâ le fue imposible no poner los ojos en blanco al decir esas palabras en voz alta. âAsi que entre por mi cuenta para que al menos darle entender que lo estoy intentando y con algo de suerte me dejara tranquila por un tiempoâ








