celestes centellan de gratitud. ayuda totalmente bienvenida, en especial por no provocar más dolor en ella. murió detrás de aliento inaudible chillido, enviando su energía a la persona que amablemente tomaba responsabilidad por accidente. quesito, fugaces parpadeos fueron la reacción de dagny, abriendo labios para reírse de chistosa elección. ‘ cuida de quesito. ‘ enunció, despreocupada del desastre de platina melena, además de las hojas que caían sobre esta. no apartó mirada del chico, apareciendo lentamente nada atractivo rubor por pálidos pómulos. ‘ eres la primera persona que lo cree, supongo que fuera de noruega puede serlo. ‘ admitió, empezando a limpiar loas rastros de polvo. ay no, su falda estaba arruinada. cubriendo mortificada los tramos expuestos de área trasera. rezó para que contraparte no se diera cuenta, aunque parecía demasiado tarde. ‘ no, no me importa. es decir, fue un accidente. pude evitarlo, pero andaba distraída. solo es un raspón. ‘ explicó medio chillón, cacheteándose mentalmente por preferir débil prenda en vez de pantalón. ‘ ¿cómo podré ir a casa? todos me verán. ‘
teatral ademán remarca gélidas características, contrastando con la luz natural de sus azulinas orbes. inexcusable cómo planea equilibrar la balanza de culpabilidad hacía ella, oraciones dosis de veneno para sistema. su mayor deseo es ignorarlo, pretextos cayendo en oídos indispuestos hasta que no confiaste en mí rebosa vaso de paciencia. frivolidad corroe cuerdas vocales, de la misma manera que visión se nubla. ‘ ¿confianza decías? — ni cuentas con los suficientes pantalones para admitir tu error. cómo podés venir a llenarte la boca de absurdo discurso cuando fui la que caminó sobre cascaras de huevos y platos rotos. ‘ vocifera, aferrada a la onza de racionalidad que aún conserva. ‘ ¿sabes las llamadas que te hice esa noche? ¿y los mensajes? no, no tienes la menor idea. dime, cómo demonios te sentirías si tu pareja no contesta llamadas, menos da señales. eres abandonada en un día significativo para ti por quienes decían quererte y apreciarte, para que más tarde buzón esté lleno de fotografías y vídeos de ustedes besándose y bailando, ¿lo pensaste por un minuto? ‘ lanza por la ventana prudencia y de más, empujando índice contra su pecho. imparables lágrimas cayendo de las esquinas de sus ojos. ‘ me sentí humillada, una estúpida para el entretenimiento de mi novio y amigos. la peor de las traiciones por partida doble, ¿fue gracioso burlarse de la ilusa dagny? te quería, tanto que por días creí que era la culpable de que terminase en sus brazos — ¡la besaste en nuestro lugar, boss! ‘ exclama dolida al punto de no percatarse de la atención que atraen o de los infantes confundidos y curiosos. ‘ no uses esa maldita carta conmigo. pasé años tratando de recuperar mi confianza, creyendo que nadie me querrá por lo que soy, incapaz de creer en las relaciones o amistades. no dormía, tampoco comía. cada vez que cerraba los ojos se reproducía el vídeo una y otra vez. al día de hoy lucho con las secuelas, así que cuida tus palabras. lo que hicieron no puedo perdonarlo. ‘
noruega, se imaginó algo así al escuchar el acento de contraria. sosteniendo a quesito del lazo y observando como ella comienza a limpiar los desastres de la caída, nota un par de hojas en hebras platinadas, pero no se atreve a retirarlas. bueno, si decía que no necesitaba nada mas y se encontraba bien, entonces ya era momento de retirarse. estaba a punto de hacerlo, cuando nota la prenda arruinada, desvío inmediatamente su mirada hacía otro punto del parque, mostrando también una avergonzada sonrisa. interiormente pensando que quesito había ocasionado uno de los peores momentos para la noruega. ‘ hmmm… déjame ayudarte ’ camina hacia una de las jardineras más cercanas, dejando ahí amarrado al canino y luego regresar a donde dagny se encuentra. ‘ puedes amarrártela a la cintura, y no se verá nada ’ ofrece la ligera sudadera con la que salió de casa, sin esperar respuesta se la quita con un fácil movimiento, para después extender prenda con una mano. ‘ en otra ocasión puedes devolverla ’ un pretexto perfecto para poder volver a encontrarla.
no planeaba hacerla sentir culpable ni que comenzara a llorar, se había excedido con su comentario, apretando labios para no agregar nada más mientras la dejaba explayarse. no tenía ninguna defensa, había cometido el error de confiar en otros y no en su propia novia ese día. ‘ no fue un error, dagny, asistí a ese lugar porque dijeron que ahí empezaba la fiesta ’ no había pruebas, después de que la noruega se fue… borró todo contacto que lo relacionara a ella. ‘ no es un pretexto, todo fue una trampa ’ se sentía demasiado estúpido en estos momentos, dándose cuenta que durante cinco años creyó que la naess se había ido por falta de interés. a pesar de todo, habían tenido buenos momentos, a estas alturas era difícil recibir una disculpa, incluso él mismo no estaba seguro de hacerlo, porque seguía sin entender lo que sucedió esa noche. su culpa haberse excedido de copas. ‘ no quería humillarte. sé que no fui el mejor novio, y me arrepiento mucho de hacerte sufrir, no solo esa noche, sino todas las veces en las que parecía no tener interés en nuestra relación ’ no le costaba trabajo admitir lo inmaduro que se portó, no había pretexto para su actitud, incluso si en esos momentos estaba cargando con demasiadas presiones de las que dagny jamás se enteró. su relación solo había sido una ilusión. ‘ no te pido que me perdones, no lo merezco ’ boss había cambiado, dagny también, pero el orgullo de tailandés estaba intacto. ‘ lamento haberte arruinado tu vida y tu día. desconocía que ya te encontrabas en parís y que justamente mi hermana estuviera trabajando aquí ’ a partir de ahora, prim debería buscar sus propios medios para regresar a casa y no perderse, porque definitivamente boss no volvería a poner un pie en el colegio. ‘ te prometo que no volverás a saber de mi, ni verme en algún otro lugar ’ de algo había servido ocultar identidad por tantos años, se había convertido en un experto en pasar desapercibido, y esperaba que con dagny sucediera lo mismo, no quería hacerle pasar otro mal momento. toma celular para mandarle mensaje a su hermana menor, no la esperaría cuarenta minutos. da una última mirada a la chica, esbozando una sonrisa triste y despidiéndose con un simple movimiento de cabeza.