Llorar no indica que usted es débil. Desde su nacimiento llorar siempre ha sido una señal de que está vivo. — Charlotte Brontë.

Origami Around

Andulka
TVSTRANGERTHINGS

pixel skylines
Stranger Things
Monterey Bay Aquarium
Cosimo Galluzzi
I'd rather be in outer space 🛸
noise dept.
art blog(derogatory)

Three Goblin Art
taylor price
Misplaced Lens Cap
Show & Tell
One Nice Bug Per Day

blake kathryn
hello vonnie
Claire Keane

seen from Netherlands
seen from Switzerland

seen from Singapore
seen from India

seen from Germany

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from South Africa
seen from Philippines
seen from United States
seen from United States
seen from Malaysia
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from South Korea

seen from Italy
seen from Türkiye

seen from France

seen from Hong Kong SAR China

seen from United States
@rob9916
Llorar no indica que usted es débil. Desde su nacimiento llorar siempre ha sido una señal de que está vivo. — Charlotte Brontë.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Abrazar una nueva vida
Creo que me siento frustrado. En serio quería esa vida con ella, con mi amor. Quería sentir y experimentar todas las cosas con ella. Pensaba que realmente había encontrado a alguien con quien pasaría el resto de mi vida. ¿Por qué no funcionó? ¿Acaso soy alguien difícil de amar? ¿Por qué no me eligió al final? ¿Mi amor y todo lo que soy no vale la pena por lo que luchar?
Me siento triste, en serio la quería mucho, tanto que era capaz de olvidarme de quién soy en realidad con tal de encajar en su mundo, pero eso no es correcto, ¿verdad?
Quizás estuvo bien que no funcionara. Al menos quiero pensar eso cada día que me levanto, que voy al trabajo. Cada día que trato de avanzar como si no hubiese sucedido nada. Como si no hubiese perdido mi corazón.
Pero cuando cae la noche, cuando hay silencio en mi bandeja de entrada me pregunto: ¿Pensará en mí? ¿Me extrañará?... Quisiera volver en el tiempo. Volver cuando apenas era una nueva historia, algo por conocer, cuando aún disfrutábamos vernos, hablarnos. Cuando no me sentía solo en su compañía, desplazado de lo que realmente le importaba.
Esos días fueron mágicos... O quizás, ¿estoy idealizándolo? Tal vez sí. Si fue mágico, ¿por qué acabó?... Rayos, ¿en qué momento esto se desvió? ¿Qué hice mal? ¿Por qué tuvimos, yo y mis sentimientos, de nuevo que retirarnos de donde no nos sentimos bien? Y en esta ocasión, realmente no quería irme. Algunos días me pregunto si quizás podría haber aguantado un poco más aquella "falta de querer" que sentía, esa falta de decisión de ella... Para no dar ese paso al costado.
Entonces, si fui yo quien terminó esto, ¿por qué me siento tan mal? ¿No debería ser más fácil? ¿Por qué me aferro a aquello que me recuerda un poco a ella y a la vez lucho ocultando los bonitos detalles que me recordaban su amor?
Es que nunca quise irme. Pero tuve que hacerlo y no sé vivir con esa decisión. Mi corazón, mi nostalgia y mi pasión me rogaban quedarme, seguir intentándolo, esperar un poco más. Pero mi autoestima, mi amor personal y mis principios me gritaban de dolor que si yo continuaba, ellos se irían.
Entonces, me fui para no quedarme y perderme en la espera, la incertidumbre y la indecisión. Era este amor o era mi amor personal.
¿Y por qué sigue doliendo? ¿Acaso soy menos que todo esto? Realmente vale la pena mi tristeza, recaídas en hábitos destructivos y toda esta pena por un amor que en tanto tiempo nunca se decidió por mí?
No lo vale.
Si fuiste feliz con aquella persona que no era la indicada... Imagina cómo lo serás con aquella que sí valore tu amor.
No vale la pena seguir viendo hacia atrás. Abraza esta nueva vida que empieza. Este nuevo comienzo. Cosas mejores están por venir si solo permites que haya espacio para todo ello en tu corazón.
Todo mejorará. No importa si aún te extraña. Si alguna vez realmente te amó. Solo importa todo lo que diste, y si confías lo suficiente, vendrá alguien a amarte de la misma forma en que lo hiciste.
Solo recibes lo que entregas. Y entregaste lo mejor de ti. Por tanto, espera lo mejor de tu futuro.
Ya no hay vuelta atrás. El pasado solo es una película con un final que conoces. El mismo final triste y frustrante. Empieza una nueva historia y esta vez decide cuál quieres que sea el final, para que cuentes en unos años cómo atravesaste todo esto. No derrotado, sino con un ímpetu. ¿Por qué? Porque tú vales eso y mucho más.
El gran amor que alguna vez diste ahora bríndalo a tu persona y vuelve a empezar, pero esta vez buscando algo que te complemente, no que borre quien eres.
Sin mirar con nostalgia y rencor al pasado. Solo con la vista fijamente en tu felicidad presente y futura.
Todo estará bien.
-R.
El hogar no es donde naciste. El hogar es donde cesan todos tus intentos de fuga. — Naguib Mahfuz
Tu muerte es mucho más segura que tu boda, así que en vez de buscar al amor de tu vida, mejor empieza a vivir tu vida con amor.
Se puede sentir como el fin del mundo, si piensas que es el fin del mundo. Recuerda: no lo es. -Alessandra Sala

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Carta a mi niña sensible
Querida pequeñita mía,
Desde que eras muy chiquita, sentías el mundo con el corazón abierto. Llorabas por cosas que otros no entendían, te emocionabas con una flor, una mirada, una palabra bonita. A veces te decían que eras “demasiado”, que no fueras tan llorona, que no te lo tomaras todo tan en serio. Pero yo estoy aquí para decirte algo muy importante: tú no estabas equivocada.
Tu sensibilidad no es una carga. Es una luz especial que te hace única. Es esa chispa que te permite amar intensamente, cuidar a los demás con ternura, entender cosas que nadie dice con palabras. Es lo que hace que veas belleza donde otros solo ven rutina, que escuches silencios que otros ignoran.
Sé que a veces te dolió sentir tanto. Que deseaste ser más fuerte, más dura, menos vulnerable. Pero ahora lo entiendo; tu fuerza está en tu ternura. Tu poder está en tu capacidad de sentir, de crear, de consolar, de transformar.
Te abrazo con todo mi amor. Prometo cuidarte, protegerte y recordarte siempre que no estás sola. Caminamos juntas, tú y yo. Y cada vez que sientas que el mundo es demasiado, vuelve a tu centro, a ese rincón cálido donde siempre eres bienvenida, donde siempre eres suficiente.
Ya no quiero conocer a alguien más. Contigo ha terminado la búsqueda, te elijo con la tranquilidad de que también... Te elegiré mañana. —Alejandra Pizarnik
Te quiero aquí a mi lado, te quiero para tenernos paciencia, te quiero para apoyarnos, te quiero para verte cumplir tus metas y las mías.
Ann
Que más miedo vas a tener, si ya viviste lo que más temías.
Era tanta tu belleza
que mis ojos
se negaron
a dejar de verte
al cerrarlos,
y luego,
le siguió la memoria,
ella tampoco
le puso límites
a tu recuerdo,
y todas las letras
empezaron
a rimar con tu ausencia,
si, la poesía
era un banco
donde nos sentábamos
a mirarnos los paisajes
cojiditos de los sueños.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Hay mujeres
maravillosas,
son artistas,
y no lo saben,
dibujan cuadros
con la luz
de sus ojos
y crean poemas
con sus gestos,
son distintas,
con ellas la vida
siempre
se hace corta
y cada segundo
se vuelve eterno.
Hola, hace mucho que no nos sentamos a hablar...
Siento que has caído de nuevo, que el suelo está demasiado cerca otra vez. Te encuentras a la deriva... ¿Cuántas veces más te vas a susurrar que esta, esta sí, será la última? Mírate. Estás exhausto, la cabeza es un laberinto sin salida y el corazón lleva un peso que no le corresponde. Recuerdas cada cosa que te ha tocado vivir este año... Este año fue una marea constante; una mezcla brutal de todo: la esperanza, el miedo, la ansiedad que ahoga, la decepción. Fue una montaña rusa donde subiste con el alma llena de sueños y, poco a poco, fuiste bajando con el alma llena de dudas. Sentiste el peso del agotamiento, la frustración de no ir al ritmo que querías y el eco silencioso de la culpa cuando sientes que has dado un paso atrás. A pesar de todo, seguiste respirando. No porque tuvieras las respuestas, sino porque había algo muy dentro de ti que simplemente se negaba a apagarse.
Pero, en algún momento, justo ahí en lo más profundo, la oscuridad empezó a cederle un espacio a una luz tenue. Una sensación que floreció sin que la llamaras. Al principio, intentaste cerrarle la puerta —quizás por la vieja costumbre de protegerte, quizás por el miedo a volver a creer—, pero siguió creciendo. Empezaste a notar colores donde antes todo era gris, a encontrar sonrisas que no necesitaban un porqué. Y en medio de toda esa tempestad, apareció ella. No como un final feliz o una respuesta fácil, sino como un motivo. Una chispa que te ha recordado que aún recuerdas cómo se siente amar, cómo se siente volver a soñar.
Pero el corazón, ya sabes, nunca camina en línea recta. A veces, lo que te rescata es, curiosamente, lo mismo que despierta las partes de ti que creías enterradas. Y te encuentras en una encrucijada, susurrándote si este amor podría alejarte del camino que dibujaste para ti, o si tal vez, solo tal vez, es el camino que debías tomar desde el principio. Antes, tenías la brújula clara: querías ser esa persona firme, confiable, inspiradora. Pero la vida —con esa molesta costumbre de desordenar el mapa— te obligó a cuestionarte si esa versión que idealizaste seguía siendo suficiente, o si había otra más honesta, más tuya, esperando justo detrás de la cortina de todas tus inseguridades.
En ocasiones, te asalta el miedo de haberte quedado a medias, de que el plan se rompió, de que el peso de tus errores es mayor que el de tus esfuerzos. Pero quiero que escuches esto: no es verdad. Cada herida te dejó una lección marcada en la piel, y aunque el proceso haya sido doloroso, te aseguro que nada fue en vano. La verdadera fe no se cuenta por el número de veces que caes, sino por la firmeza con la que decides volver a levantar la mirada. Y tú lo has hecho, una y otra vez, incluso en esos momentos en que no eras consciente de tu propia fuerza.
Quizás no todo tenga que seguir ese molde rígido. Tal vez la fe también puede tener formas distintas, menos perfectas, más humanas. Te estarás preguntando ahora mismo... ¿Será posible, Señor, que tu amor y tu apoyo sigan conmigo, incluso cuando mi camino no es el que dictan los libros, cuando no cumplo con cada expectativa?
Tal vez amar de esta manera tan real, estudiar con pasión, trabajar con propósito y construir una vida honesta, sea, en el fondo, una forma poderosa de honrarte, aunque este camino no luzca tan "impecable" como alguna vez te enseñaron.
No necesitas castigarte por sentir. No tienes que ser impecable para ser digno de recibir ese amor, esa fe o un futuro. Solo necesitas ser honesto contigo mismo, y eso —precisamente eso— ya lo estás logrando.
Así que, vuelve a respirar hondo.
No te exijas tanto.
Sigue caminando, sin importar si es lento.
Porque no existe culpa ni fracaso que pueda separarte del amor que te sostiene, ni error que borre la inmensa bondad que llevas dentro. Todo lo que has vivido te ha traído a este preciso lugar, y desde aquí, puedes volver a empezar a construir.
Reescribe tu historia, sin miedo a los tachones, sin vergüenza por esas páginas rotas.
Hazlo con esa fe recién encontrada, con ternura hacia ti mismo, y con la profunda certeza de que la luz que te guía nunca se ha apagado.
Y cuando las dudas te asalten, recuerda siempre esto:
Aún puedes.
Aún mereces.
Aún estás a tiempo de volver a creer.
-R.
"Recojan rosas mientras puedan, los tiempos pasan pronto y esta misma flor que hoy sonríe mañana morirá. Carpe Diem." -"To the Virgins, to Make Much of Time", Robert Herrick.
Miércoles, 06 de Agosto, 3:33 pm.
Papá, ¿Aún estás ahí?
Soñé que te llamaba una noche, como cuando era niño y no podía dormir, solo para decirte: Espero que algún día te sientas orgulloso de mí. Te quiero mucho. pero estabas cansado, y la enfermedad te tenía lejos de mí que ya no pudiste contestar.
Mi amor por ti sigue su curso, como río necio que no entiende que ya no hay orilla a la que llegar. A veces siento que el amor que no te di sigue caminando solo, sin dirección, intentando alcanzarte cuando ya era tarde.
Sigo intentando salvarte, aunque sé que hace tiempo dejaste de pelear.
Siempre me he preguntado por esa energía que queda cuando todo ha terminado: como el agua que todavía baja por la ladera mucho después de que la lluvia ha cesado. Ese impulso que persiste cuando ya no hay cuerpo que lo reciba.
O como ese fuego que te niegas a dejar, que ya no quema, pero sigue ardiendo.
Así fue verte. Tu cuerpo apagándose poco a poco, pero tus ojos, tus manos, todavía con algo que no entendía: quizás esperanza, resignación.
Te fuiste como se apagan las brasas: no de golpe, sino poco a poco, en silencio, sin espectáculo, dejando en mí la quemadura de no haberte sabido mirar a los ojos cuando aún podías sostenerme la mirada.
Las brasas de ti se quedaron conmigo. Parpadean todavía, en los silencios de mis recuerdos, en el olor de tu camisa, en todo lo que no dijimos.
¿Y si hubieras podido despedirte? Ojalá hubiera podido decirte adiós. Ojalá no me hubiera escondido de tu muerte como un niño asustado. Ahora me encuentro a mí mismo sentado junto a esas brasas mucho después de la medianoche, esperando una última chispa que me devuelva tu voz.
Y seguiré paciente aquí, solitario, mirando un fuego que ya no arde, sentado en la madrugada esperando el día en que vayas a volver y poder abrazarte de nuevo como cuando era solo un niño.
-R.
Bebe y morirás 10 años después. Fuma y morirás 30 años después. Ama a alguien que no te ama... Y morirás diariamente. -Mario Benedetti

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Me niego a renunciar a todo sólo por que hay días que me cuesta existir.
Un día sabrás por qué guardé silencio cuando tuve que gritar. Porque tu felicidad llegó a ser más importante que la mía o porque te dije adiós cuando moría por quedarme. Un día sabrás que te quise como se quiere pocas veces en la vida. —Mario Benedetti