Pregunta enviada por mensaje:
PREGUNTA:
Llevo un tiempo que me he querido entregar a Dios plenamente, bueno entregarle mis problemas y sufrimiento y siempre oro y le digo que necesito entregar mi carga pero realmente se me a hecho difícil porque no se como hacerlo y mi pregunta después de todo es...Como lo hago? Estoy haciendo algo mal?
RESPUESTA:
Hola,
Cuando tenia 15 años leí un libro que se llama “Una Joven conforme al Corazón de Dios” por Elizabeth George, te lo súper recomiendo. En ese libro ella explicaba como los camellos tienen que ponerse de rodillas para que sus dueños remuevan las cargas y equipaje con la que cargan. Ella compara y dice que de igual manera nosotros debemos aprender a venir delante Dios y entregarle nuestras cargas.
Pero no solo es entregar si no es un intercambio, es aprender a basearse de lo que cargamos para ser llenos de lo que Dios nos quiere dar. Ella escribe una lista de cosas que ella intercambia con Dios:
No hay una manera “correcta” o “incorrecta” de hacerlo. Es simplemente venir ante Dios en oración y abrirle tu corazón y entregar tus cargas. De ahí en adelante la clave está en confiar en Él y en su forma de actuar. A veces nos da miedo de confiarle a Dios algo por la razón de que no sabemos que es lo que va a hacer o como es que lo va a hacer, a veces creemos nosotros mismos saber cómo resolver nuestros propios problemas y confiamos en nuestro entendimiento más que en el de Él aún sin darnos cuenta muchas veces. No se si eso es lo que te esté ocurriendo, no me plastificaste mucho sobre cómo te siente que te lleva a sentir que no puedes dejar tus cargas y problemas a Dios, pero siempre es importante recordar que Él sabe mejor que nosotros lo que bueno para nosotros. Dice su palabra:
“Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas.” Proverbios 3:5
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11
El preocuparnos y afanarnos (no dejar de pensar en la situación) no nos ayuda de nada, es en vano y solo nos aleja más de la paz que Dios quiere que tengamos en nuestras vidas. La Biblia nos enseña una y otra vez que, cualquier que sea la situación, podemos en verdad y con completa seguridad confiar en Dios.
“¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria(A) se vistió así como uno de ellos.” Mateo 6:27-29
Ese problema que tienes, Dios ya lo resolvió. Eso por lo que sufres, Dios tiene la solución. Si está bien sentir preocupación, dolor, hasta sufrir porque somos humanos, pero no debe de ser algo que se adueñe de nuestros corazones y mentes. Una vez que vengan esos sentimientos es bueno reconocerlos, sentirlos, pero luego debes soltarlo, entregarlo y dejarlo ir y en vez llenarte de su paz, de su fuerza, de su alegría y de todo lo que Él te quiere dar.
Espero esto te ayude un poco.
Dios te bendiga
- Dulce





















