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Tener tengo, pero dentro de casa.— Asintió el chico carcajeando por lo bajo, mirando a la morena con atención torciendo su sonrisa hacia un lado.— Me gusta, tienes un nombre bonito que lo sepas.— Apretó sus labios, no queriendo sonar algo directo con eso.— Esto…¿Tendremos que esperar demasiado?
— Gracias, aunque supongo que eso tendrÃas que decÃrselo a mis padres, ellos lo eligieron. —hizo una leve mueca con los labios y asintió. — SÃ, probablemente sÃ. —el silencio se adueñó de la conversación por unos segundos, pero sin decir nada, empezó a caminar hacÃa las escaleras.— Vamos, voy a abrirte la puerta.
















