Para mi familia siempre seré lo peor, la egoísta, la envidiosa, la que no es lo suficientemente buena para ellos, la que es la comidilla de chismes en sus conversaciones, a la que odian, esa soy yo; y tengo que quererlos porque son mi familia.
Cattleya
Recuerde: “La familia es la que nos toca, el amor no se hereda.”


















