La morena se daba cuenta de que nadie le estaba prestando atención. No había cosa que le molestara más que eso. Luego todos se preguntaban por qué habían fallado en sus exámenes de física y ella simplemente les regalaba una negación a sus alumnos. Sus ojos rodaron y con su marcador golpeó varias veces el pizarrón.—¿Saben? Existe una ecuación llamada “Ecuación de Dirac”, esto no se los voy a colocar en el examen a menos de que no se callen porque es física cuántica.—Su voz resonó por todo el salón.—Esta ecuación establece que, “si dos sistemas interactúan el uno con el otro durante un cierto periodo de tiempo y luego se separan, los podemos describir como dos sistemas separados, pero de alguna manera están convertidos en un solo sistema. Uno de ellos sigue influyendo en el otro, a pesar de los kilómetros de distancia o los millones de años luz que los separan.”—Explicó, parafraseando obviamente dicha teoría para que fuera más fácil de entender por sus alumnos. Sus ojos volvieron a rodar cuando la campana sonó, y todos sus alumnos se prepararon para irse.—Espero hayan comprendido, porque sí va para el examen.—Dijo casi en un grito, para escucharse por encima del bullicio.










