Ꮺ:❀ ¡Hey! Am, ¿te gusta el krumkake? Bueno, no sé si conoces lo que es pues no todas las personas saben como se ve pero pff, ¡aquí tienes! -- La chica le extendió el barquillo de galleta que contenía un poco de crema batida en el interior.--
¿Quién era esa revoltosa y cómo había llegado hasta él? Y lo más importante aún: ¿Cómo es que no le asustaba un desconocido espíritu de piel gris?
—No me gustan los dulces, niña.
Miró el barquillo que le ofrecía. Se veía cremoso y empalagoso, ew.
Ꮺ:❀ Mi nombre no es niña, te acabo de decir cuál es.
— Frunció el ceño, aunque su expresión cambió radicalmente al escuchar el nombre del sujeto frente a ella. Mmm, que curioso, nunca antes había oído a alguien que se llamara así.— Pues, perdón Pitch Black pero no se de donde podría conocerte. — Se encogió levemente de hombros. Mantuvo la mirada fija en este, no se daba cuenta en lo absoluto si le estaba hablando o no, ella estaba perdida pensando en otras cosas. — No sé si te ofenda — Mencionó de repente.— pero ¿que eres? es decir, la gente no tiene ese tono de piel
Ya casi sin poder soportar la irritante voz de la chiquilla, levantó los ojos al cielo con una mueca, buscando compasión.
Le dio la espalda un segundo, mientras frotaba sus sienes con la yema de los dedos.
-- Dime, Anna. ¿Recuerdas esa pesadilla en donde tú estabas sola en el castillo? ¿Donde recorrías con desesperación infinitos pasillos oscuros? Aquel en donde tu única esperanza era encontrar a tu hermana. Y casi lo hiciste. Llegaste a su habitación, mas ella nunca te abrió la puerta. Golpeaste y gritaste, sabiendo que ella estaba dentro, mas fue en vano: una pesada ola salada arrasó con el pasillo y te aplastó contra la puerta.
Se volteó bruscamente y con rapidez increíble puso su gris rostro frente al de ella, susurrando.
-- Lo recuerdas, ¿cierto?
En sus ojos se veía el movimiento agitado del mar en tormenta.
















