Un sabor amargo envuelve muchos recuerdos.
Afuera todo bien, el problema estaba adentro.
Porque no era el 100% lo que quería. No alcanzaba la expectativa.
Nunca más cometeré ese error. Nunca más me perderé el presente por lo que podría ser.
Saborearé cada minuto de lo que viva contigo. Porque todo es posible. Y nada es más real que lo que tenemos al frente.
El sabor de un café, la textura de un cheescake. El ambiente aesthetic. Mis deberes. Tu calor. Tu mano, tu beso casual. Tu pelo pinchudo, tu cuerpo bajo la gruesa tela de invierno que acaricio, tu abrazo, el frío que aparece.








