Enamórate de mi,
pero no quiero que cuando tus amigos te pregunten,
“¿Que te gusta de ella?”
Tu banal respuesta sea:
“Es bonita.”
Enamórate de mi,
pero no me elogies solamente por que te gusta mi figura,
o el color de mis ojos
Enamórate de mi,
pero sobre todo,
enamórate de mi alma.
De mis ideas.
Enamórate de mis gestos.
De mis agallas.
Enamorate de aquello que no puedes tocar,
de aquello que va más allá de tus ojos.
No quiero sonar exigente, amor mio,
solo te pido que te enamores de lo intangible,
por que sólo así estaré completamente segura que te has enamorado de mi.


















