una carta de oración Octubre 2016
Guanajuato, Gto. Octubre 2016
Amigos y hermanos en Cristo, gracias por leer estas líneas, la escribo con gran alegría y gratitud esperando les sea de bendición escuchar lo que Dios está haciendo alrededor nuestro.
Muchas gracias por seguir nuestras publicaciones en las redes sociales, sus oraciones y sus ofrendas, algunos de ustedes conocen la manera “especial” de cómo el Señor nos trajo a esta ciudad y nos ha mantenido en ella, para aquellos que no la conocen les escribo un resumen:
En Julio del 2002, después de concluir el primer año de estudios en el Seminario Teológico Bautista de México (Estado de México), tuvimos que regresar a nuestra ciudad por motivos de salud y planeábamos estar ella como máximo un año, fue por esa razón (y algunas otras circunstancias) que decidimos iniciar una sencilla reunión familiar, al inicio solo fuimos mi esposa, Josué de apenas 1año y yo; no era nuestra intención plantar una iglesia solo era tener un devocional familiar y de esa manera honrar a Dios; mientras tanto, esperábamos el tiempo para salir y así continuar nuestros estudios en la ciudad de México.
Esta sencilla reunión que se convirtió en un grupo de estudio bíblico con algunos vecinos y familiares, mismos que se integraron de una manera “milagrosa” a nuestra casa, literalmente tocando a nuestra puerta y pidiendo asistir a ese devocional. El grupo creció y desde entonces, hasta 2007 tuvimos diversos lugares de reunión: una casa en la Colonia Santa Fe -donde todo comenzó-, una bodega, un parque, una casa en la Colonia Peñitas, nuevamente el parque y luego una casa en la Colonia Las Teresas. Hoy podemos identificar como la primera etapa de la vida y desarrollo de nuestra iglesia, o mejor dicho el inicio casual de Una Iglesia Cristiana en Guanajuato Capital.
Como ya comenté no era nuestra intención plantar una iglesia, solo fue honrar a Dios y después fue el de contar con el compañerismo de algunos creyentes. Así pues, en 2007 decidimos dejar al grupo de creyentes que se había formado y salir de la ciudad; por espacio de un año estuvimos fuera de Guanajuato.
Fue a mediados de 2008 que el Señor nos trajo de vuelta a Guanajuato, el grupo de estudio bíblico que habíamos dejado antes, prácticamente había desaparecido y así fue que Dios nos llevó a un nuevo comienzo; inicianos un estudio bíblico en casa, pero esta vez con una visión diferente: la de plantar una iglesia. Dios bendijo la predicación de su Palabra, y fue así como este nuevo grupo creció; algunos creyentes del primer grupo de estudio regresaron, otros se fueron, algunos ministerios “sorprendentes” se desarrollaron -como el de las personas sordas- y hasta marzo del 2014 fuimos lo que algunos llamarían “una iglesia en casa”.
Fue en abril de 2014, cuando decidimos dar un paso de fe al abrir las puertas y convertirnos en una iglesia para la ciudad; nos mudamos al lugar actual en la calle de Pardo, ocupando así un espacio que puede ser fácilmente ubicado e identificado, un espacio público en el centro de la ciudad, asumiendo la responsabilidad de ser una casa abierta a todos y desde donde la Palabra de Dios se difunda y su gracia se extienda a más personas.
Hoy firmemente creemos que nuestra iglesia nació en el deseo soberano de Dios y existe por Cristo Jesús. Desde que dimos el paso de fe en abril del 2014 hemos visto la mano de Dios sobre nosotros, pero de manera especial lo ha sido en este 2016, Dios en su gracia nos está permitiendo ver los primeros frutos permanentes después de 14 años de siembra, domingo a domingo estamos viendo de maneras que no lo habíamos visto antes, a personas venir a Cristo atraídos por su palabra, matrimonios en restauración, jóvenes entusiasmados, personas siendo sanas de alma y el cuerpo, ministerios en desarrollo (varones, mujeres, niños, jóvenes, grupos en casa, a los enfermos); 2016 está siendo un año sorprendente y además un gran desafío por la gracia de Dios, por lo cual queremos pedirte que sigas orando por nosotros, hoy más que nunca lo necesitamos.
Ø Por las personas que se están comprometiendo para formar un nuevo equipo de servidores para nuestra iglesia.
Ø Por los futuros líderes de ministerio y de grupos pequeños.
Ø Porque Dios levante o envíe un anciano con el cual podamos compartir la responsabilidad del ministerio.
Ø Que el Señor envíe más obreros, la ciudad lo necesita y nuestra iglesia también.
Ø Por el ministerio “El corazón alegre es una buena medicina”, a través de él no sólo estamos llegando a los niños hospitalizados, sino también a sus familias y sus comunidades y a grupos de voluntarios de la sociedad civil, Dios está utilizando esto como una estrategia misional.
Ø Estar en el Centro de la ciudad es un privilegio, pero también una gran incógnita, no sabemos cuánto tiempo podremos permanecer en el edificio que ahora nos alberga, que Dios nos dé gracia con las personas responsables de dicho edificio (la iglesia metodista de México) para que no incrementen la renta y que nos permitan permanecer ahí el tiempo que nos sea necesario.
Ø Nuestra escuela dominical está creciendo que el Señor nos provea del equipo necesario para la clase bíblica de los niños (mesas y sillas).
Ø Por el ministerio en Casa Sopeña (Silao).
Ø Por sabiduría y dirección para llevar la obra que el Señor nos encomendó.
Ø Por la protección de nuestros hijos.
Les doy las gracias nuevamente por acordarse de nosotros en sus oraciones, por su compañía y ayuda. Que el Señor les bendiga, así como Él lo han hecho con nosotros.