Lo peor de todo esto es que ya no me pasan cosas, me pasan trenes, todos los dias al despertarme me aplasta un tren derribando mis ganas de ponerle buena onda al dia, mis ganas de no pensarte mas, ganas de no extrañarte mas. Todos los dias queda una ínfima esperanza de que no voy a necesitarte, de entender que es el final, pero llega la madrugada y parece que todo se derrumba, y a flor de piel intentando exponerse de manera inmediata hay un pensamiento pidiendo a gritos salir a la luz, ese pensamiento lleva tu nombre, tu nombre acompañado de tus besos, y tus abrazos, de tus palabras justas para cada momento en el que queria tirar la toalla en este ring que nos propone la vida, apareces vos como el dueño de mi sonrisa, el que la hacia aparecer desde que nos levantábamos uno al lado del otro después de haber pasado una noche llena de sueños compartidos hasta que nos ibamos a dormir llenos de ganas de que nuestros pies se enrieden sin ganas de soltarnos en toda la noche. Vos, el que me llevaba a tomar un daikiri una noche cualquiera a un bar cualquiera de Av. Santa rosa y de repente era la noche perfecta, porque vos con tus ganas de hacerme feliz me amabas y me demostrabas tu amor hasta en una mesa vieja de un bar llenandome el cuello de besos mientras estaba distraida, o el que cuando me veia perdida me agarraba de la mano derecha entrelazando los dedos y mi mundo tomaba rumbo y sentido, a vos que no queres saber nada de mi, a vos que te supe dar mis mejores días, a vos que me demostraste que el verdadero amor es el que despierta al alma y aspira a más, a vos que no supe cuidarte, te digo que te amo, te amo desde que viniste a merendar tostadas con capuchino una tarde a mi casa, te amo desde el día que fui tuya, te amo desde antes de haberte dicho que te amo, te amo con cabardia y con miedos, te amo con tristeza y dolor, te amo con fuerza y con ganas, te amo con impotencia y con enojo, te amo a vos que un dia sos luz, que un dia sos fuego, que un dia sos agua y que un dia sos aire, a vos que por mas que pases por cualquier estado, siempre supiste ser sólido para bancarme a mi.

















