Nunca fuimos.
Nunca fuimos nada pero nos dábamos los buenos dĂas y las buenas noches, esperábamos a que el sol diera la vuelta para encontrarnos en el centro. Nunca fuimos nada pero nos extrañábamos como locos, no habĂa distancias ni horarios. Nunca fuimos nada pero cada lunar que nos encontrábamos nos llevaba a explorar otro mundo. Nunca fuimos nada pero sentimos todo, desde el más noble sentimiento…













