Hoy estoy en tu casa, veo tus fotos y te recuerdo...
puedo volver al último día que estuvimos juntos
recuerdo lo que comimos, las risas y miradas de complicidad por saber que la estabas rompiendo y eras feliz...
Quisiera volver a ese día y no comer con prisa, fumar con calma y seguir riendo con los videos que ponías.
Tu siempre tenías prisa incluso ya estando en casa, pero buscabas un tiempito para estar con los tuyos y echar desmadre porque te gustaba, pero también cumplirás con los deberes que la vida te había puesto.
Desearía que todo fuese diferente, que estuvieras aquí, que siguieras creciendo y aprendiendo a forjarte como solo tú sabías.
Te extraño demasiado Kenay y espero que en otra vida estemos juntos y poder abrazarte muchísimo para que sepas cuánto nos haces falta.
























