✧ ☾ ☆ ― ┊ be brave ┊ ✶ ̖́-
aurasllx:
Una de las desventajas de ser un vampiro era la intensidad aumentada con la que las emociones se sentían, y en ese momento Aura se esforzaba por que la ira no la hiciera perder el control. Sus ojos habían cambiado, y cualquier mortal no hubiese dudado de su capacidad de ataque, de destruir a todos su alrededor si así lo deseaba. Cualquier mortal excepto Lorelai, quien parecía tener una firme confianza en ella, en el monstruo que la usaba para defenderse, que la amenazaba con morder su cuello, que intentaba asustarla y hacerla cambiar de opinión. Sus palabras la hicieron dudar, años atrás hubiera querido creerle, pero la vampira sabía que no era posible. Recordó la conversación sobre los árboles, y también la del bar, sabía lo importante que era para la rubia vivir en paz. “¿Cómo sabes que no voy a lastimarte? - En su voz se filtró un ápice de inseguridad por primera vez desde lo sucedido, pero continuó hablando - Te olvidas de lo que somos, te olvidas de mi naturaleza y la de los humanos.” Insistió, con sus orbes asesinas fijas en el humano. No podía desconcentrarse, si su plan fallaba y el hombre disparaba tenía que estar lista para moverse, para apartarse y quitarle ella misma el arma y atacarlo, enseñarle con quien se estaba metiendo. “¿No eres un asesino también? Llevas un arma en tus manos, por propia elección.” Gruñó, dirigiéndose a él. Se esforzó por no flaquear ante las lágrimas de la chica, endureciendo aún más su expresión. Es sólo una humana, no importa, no puede importarte, no ahora; se repetía una y otra vez, asumiendo que luego tendría tiempo para volver a pensar en ello, para volver a endurecer el muro invisible entre ella y los sentimientos, la empatía que había pensado jamás podría volver a tener. “Tu confianza es ciega, entonces. No sabes de lo que soy capaz.” murmuró con rabia. No estaba logrando nada, y lo peor de todo era que en el fondo sabía que a pesar de su creciente ira, lo último que pensaría hacer sería dañarla físicamente. Su padre era una historia distinta, el problema era que si perdía el control y lo mataba sería peor que morderla. Perder a un ser querido era peor que cualquier cosa. Tragó en seco ante su última pregunta. “No lo haré, si la bajas de inmediato. Estoy dándote una oportunidad de salir con vida de aquí sólo porque ya me he alimentado, pero siempre me han parecido interesantes los humanos que me amenazan. Ahora, ¿Soltarás eso o seguirás arriesgando la vida de tu hija? Tienes dos segundos para decidir.” Fue lo último que dijo antes de apegarse más al cuello de la rubia y enseñar sus dientes en una mueca llena de furor.
La rubia siempre había tenido un carácter que sobrepasaba la terquedad, cuando algo se le metía a la cabeza era casi imposible hacerla cambiar de opinión, tenía que pasar algo sumamente grave y significativo para que entonces la muchacha lograra modificar su pensamiento, ella creía en las personas, si sabia que no todas o más bien ninguna pensaba como ella, todos estaban envueltos en sus ideales de ser los vencedores sobre las criaturas o sobre los humanos. No podía entenderlo, y por más que le advertían simplemente no podía aceptarlo. Por eso mismo había confiado en Aura porque desde un principio lograron, al menos para Lorelai, conectarse de una manera, la vampiro no la había matado cuando tuvo la oportunidad, incluso se habían salvado la vida mutuamente, ¿que clase de persona haría algo así cuando su único interés era asesinar?. La de anteojos tenía esperanza en la vampiro, y aunque las cosas ahora no pintaran tan bien para nadie continuaba aferrada a aquella leve esperanza. Todos cometían errores, todos pero eso no los hacía malos, los hacia humanos. La de ojos azules como agua escucharon las palabras de Aura detrás de ella, sabía que ella ya no era más humana, pero lo había sido y por muy absurda idea que sonara, creía que podía quedar algo de eso en el interior de la castaña. Se mantuvo en silencio mientras hablaba con su padre. Era una situación muy incomodo para la joven de blondos cabellos. Tragó grueso pues lo que diría a continuación era algo realmente estúpido. "Entonces hazlo, mátanos, mátanos ahora" Le tembló un poco la voz aunque intento sonar firme. '¿Que estas haciendo Lorelai?' preguntó su padre con más intención de disparar. "Tus balas no van a matarla, apenas aprietes el gatillo ella estará sobre ti" Respiraba con dificultad. Cerró los ojos al escuchar que no lo haría y dirigió sus ojos hacia su padre. De pronto se tensó de nuevo al sentir como es que el rostro de la vampira estaba prácticamente rozando su cuello. La vista de Lorelai se encontraba fija en su padre, tenía esperanza en ambos. La mandíbula de la joven prisionera tembló pues ahora no sabía si su padre bajaría el arma. 'Promete que no vas a lastimarlos y la bajaré' Le ordenó cediendo un poco a lo que pedía la de cabellos oscuros.












