He estado tratando de escribirte algo, pero no quiero escribir cosas como “gracias por todo” “gracias por aguantarme” “siempre estaré para ti”, no, creo que eso ya te lo he dejado muy en claro, haha.
En pocas amistades anteriores había tenido la total libertad de expresarme como quería, siempre había un miedo incontrolable dentro de mí que hacía que no contará cualquiera cosa a alguien, existía el miedo de que me juzgaran o se rieran de mí. Pero contigo, puedo ser realmente yo, en la vida solo con dos personas he sido yo, se que puedo ser completamente seria y enojona y se que puedo mostrar mi lado más sensible y vergonzoso y sé que te quedarás a mi lado. Amo inexplicablemente como la mayor parte del tiempo podemos volvernos una sola persona. Incluso amo cuando nos adentramos en nuestra burbuja que en algún momento a algunas personas les llegó a molestar. Tengo más amigos, sí, lo sé, pero créeme que con nadie me siento tan cómoda como me siento contigo.
Estuviste para mí cuando mi corazón se rompió por un muchacho. Estuvimos juntas cuando todo parecía derrumbarse, has sido mi mayor soporte desde entonces.
Por último, me gustaría dejar de un lado nuestro sobrenombre de “mejores amigas” y hablarte como una persona cualquiera; sé que quién haya conocido al menos un poco de ti sabe que eres una persona genial. Sí alguien te ha tenido envidia, coraje, odio, o cualquier otra cosa negativa es porque tienes muchas cosas buenas por dar, seguro que yo también te tendría envidia. Eres genial, tienes tantas cosas buenas… Bueno, también malas, pero más buenas que malas, jaja. Espero que la vida te de lo que mereces, que en serio es mucho.
















