‘ de haber nacido en esta época estarías muerta ’. enarca las cejas y entorna la mirada, intentando descifrar el atractivo de tiempos pasados. si bien la vida parece más sencilla, la tecnología destaca por ser poco más que un bloque con botones; para nova, la ambientación de la simulación carece de encanto. ‘ de todos modos, si quieres besar a alguien a medianoche, basta con batir las pestañas, alguno de los píxeles cooperará ’. ha de ser pan comido, ¿será que es uno de sus conectadores? nova lo descartó por la posibilidad de alternativas más interesantes.
‘ no te preocupes, la policía ni se dará cuenta ’. una sonrisita confiada se apodera de sus labios. quien tiene experiencia torciendo la ley, no puede sentir temor real en un sitio construido en mentiras.
‘ lentes de los dos mil, no hay problema ’. desestima la complejidad del conector con un ademán de su mano y, con rapidez, tira del brazo opuesto para instarle a caminar en dirección a la víctima de la noche, quien ha resguardado el botín en uno de los bolsillos de su abrigo.
‘ distráela y yo haré el resto, sácale conversación o lo que se te ocurra ’. nova esparce ideas despreocupadamente. le es indiferente el método, mientras sirva para alimentar su artimaña. ‘ luego iremos por tus lentes ’, asegura con un leve asentimiento de cabeza y sin más, empieza a retroceder para camuflarse entre el mar de personas.