Sobre el final de Chainsaw Man... pt2
En relación a lo anterior escrito sobre el final, me interesa explayarme en dos cosas. Primero reforzar y reflexionar en torno a la idea de Pochita siendo el demonio del nacimiento, y segundo, cuestionar e intentar argumentar un dilema que se crea en torno a la hipótesis de cuál es el concepto que dejó de existir en la realidad del capítulo final. Recordando lo comentado antes, lo primero y más importante es recalcar que Pochita, canónicamente, no es el demonio de las motosierras. Fujimoto conscientemente deja ese detalle explícito en el capítulo final al mostrarnos cómo ese concepto claramente no fue eliminado de la existencia, y lo único que me hace sentido, por diversas razones, algunas ya expuestas a lo largo de los años en populares teorías, es que Pochita sea en realidad el demonio del nacimiento.
Más allá de todos esos argumentos fuertes que nunca fueron explícitamente confirmados, pero si insinuados por el autor (sobre todo en la parte 1), y las claras referencias en el apartado de diseño como mencione en el texto anterior, la verdad es que la idea de que Pochita sea una entidad que vaya más allá de un demonio cualquiera, incluso más que un miedo primigenio, se sustenta también en la propia decisión de Fujimoto al no hacerlo el demonio de las motosierras. No hacerlo el demonio de las motosierras, es un despropósito narrativo si es que no se justifica de una manera que al menos nos invite a pensar que, por el contrario, hablamos de un nivel mucho más importante. Lo cual yo creo firmemente que es el caso. Por lo que de cierta manera, el que Pochita sea el demonio del nacimiento (o al menos alguna elucubración de demonio que se le asemeje en dimensión), no sólo tiene sentido, si no que es necesario para que la obra sea consistente.
Encuentro fascinante como Fujimoto, alejándose un poco de lo que es propio de él, que es crítico con el sobre análisis de obras (de hecho tiene un one-shot dedicado solo a esa crítica), invite al lector, a través de estas decisiones narrativas, a hilar fino para entender el final completamente. Eso, claro, si es que no nos queremos quedar en la superficie, que es una capa que el autor valida mucho también con este final.
Y digo invitar, porque claro está que con las decisiones del autor, se pone como condición para entender el final, el entender que es Pochita.
Ahora, habiendo asumido que él no quiso dejar eso explícito, revisando los últimos capítulos, creo que él sí que nos muestra indirectamente lo que es Pochita al final del capítulo 225.
En ese capítulo, al llegar al punto más bajo del infierno (en teoría), donde Denji esperaba encontrar a los demonios más poderosos, se encontró en medio de un océano profundamente oscuro, uno que a pesar de estar en una densa penumbra, si poseía un oleaje notable. Hay algo que proporciona movimiento. Una coexistencia de quietud y caos, de vida y muerte. Aquí, creo que nos encontramos con el inicio y el fin, el lugar donde nacen y renacen los demonios. Con la nada, el estado prístino de la realidad.
Si este lugar es donde reside la esencia de Pochita, donde los demonios, según Ángel, escuchan las motosierras al renacer, es posible que el demonio del nacimiento, no aparezca por el miedo humano a nacer, o a la vida, si no que por el miedo casi cosmológico a la nada.
Algo escalofriante sin dudas, ya que es un concepto, que al cerebro humano, se le vuelve inconmensurablemente incomprensible. Un miedo mayor que lo trabaja muy bien Death Note, particularmente en el final del manga. Cuando Ryuk decide matar a Light, le recuerda que no hay cielo ni infierno para los humanos, que todos, sin excepción van a la nada (el concepto budista de “Mu”), mientras nos encontramos con un Light retorcido en pánico y en total desesperación antes de morir. El autor a su vez, cierra con una frase que apunta a lo mismo. Esa nada es inevitable para los humanos.
Es posible, basándonos en esa idea de inevitabilidad, que incluso sea por eso que Pochita es conocido como el héroe del infierno, ya que él en esencia desafía esa inexistencia en el caso de los demonios, al permitir la reencarnación en ellos, de una u otra manera los rescata del abismo de la nada.
Esta nada, si bien podría ser justificada como un miedo de esa magnitud en base a lo comentado, es ese principio de que el renacimiento o reencarnación de demonios pasa por que son sacados nuevamente de ese lugar al que van luego de morir, que se puede concluir que el autor a su vez concibe ese lugar como uno donde ocurre el nacimiento. Permitiendo que el demonio que represente dicho territorio, sea bautizado con dicho concepto. De hecho, esta idea me recuerda mucho a una respuesta de Neil deGrasse cuando le preguntan sobre su visión de que hay después de la muerte.
No tienes existencia luego de morir. Y tú dirás, ¿pero eso cómo se sentiría? Te diré exactamente cómo se siente… Es como se siente antes de nacer.
Además, obviamente Fujimoto nos lleva ahí, brevemente y sin mucho contexto, por algo más que solo tener una excusa para referenciar a Reze.
Podemos entender entonces, que el demonio del nacimiento efectivamente no puede dejar de existir al ser el representante de una fuerza no dependiente de la existencia, sino más bien, una fuerza natural que está más allá de ella. Dicho de otra manera, Pochita no se comió a sí mismo, porque no puede hacerlo.
Con eso claro, aparece con más fuerza entonces la duda sobre cuál es el concepto ausente en la realidad del capítulo final.
Mi hipótesis, tal como mencioné en el texto anterior, es que el demonio del nacimiento hace un nirvana al comerse al concepto de Pochita. Entendiendo a Pochita como el ego, el yo, el nombre, el recuerdo, el reconocimiento. Y si bien, como metáfora aun me hace sentido narrativamente, ya que cierra todo de manera coherente, hay un detalle donde no termina de encajar del todo, y es que no es compatible con cómo el poder del demonio del nacimiento funciona.
Se ha explicado que el demonio del nacimiento, al devorar conceptos. los elimina de la existencia. Pero estos conceptos, tienen que ser devorados en forma de demonios como regla fundamental. De lo contrario, en el momento, por ejemplo, en que el demonio de la muerte fue devorado, se habrían eliminado muchos más conceptos, como el concepto de ojos, de cabello, de uniforme, de camisa, de labios, etc, etc, etc. Cosa que no ocurrió.
Se podría argumentar que hay cierto tipo de conciencia en que el demonio del nacimiento decide que eliminar, como si eligiera que digerir y que no, pero dudo que el autor quisiera complejizar dicha capacidad a tal grado, por lo que es más sensato asumir que solo considera el concepto del demonio como tal, y no todo lo que es devorado.
En ese marco, el nirvana de Pochita no es posible. A no ser… que el ego del demonio del nacimiento si se hubiera convertido de alguna manera en un demonio de manera independiente.
Hay que comprender que, en teoría, a ojos del mundo, de la humanidad, el demonio del nacimiento se crea en base a un miedo casi inconsciente, no hay un reconocimiento activo a su ser. Ni siquiera Denji es consciente de ello. Probablemente, por lo que comente antes de que exista un techo sobre lo que la humanidad puede dimensionar y lo que no.
Esto cambia cuando Denji bautiza a Pochita. Ahí aparece el primer reconocimiento de este nuevo yo del demonio del nacimiento. Y luego en la unión con Denji, se crea a Chainsaw Man, una nueva dimensión de este ego, que poco a poco comienza a ser reconocido por el mundo, abriendo la puerta a la concepción de este mismo como un concepto independiente.
La parte 2 del manga, de hecho, de cierta manera comienza presentando al extremo que se llevó esta idea, mostrando como Chainsaw Man es una figura extremadamente mediática ahora, y que además divide opiniones. Algo que ya advierte que esta percepción del mundo, podría llegar a concebir un nuevo demonio en relación al ego de Pochita.
Luego con la introducción de la iglesia de Chainsaw Man, tal nivel de reconocimiento eleva las posibilidades. Y si a eso se le suma el plan del Demonio de la Muerte de hacer que todos temieran a Chainsaw Man, se logra crear este nuevo demonio.
Hasta la propia idea de que en algún punto apareciera un falso Chainsaw Man, invitaba a imaginar como seria esta posibilidad.
Si esto fuera así, el nirvana de Pochita tiene todo el sentido del mundo, como metáfora, y respetando las reglas de la habilidad que lo permite. El demonio del nacimiento se come al demonio Chainsaw Man que es representado por este corazón con la forma de Pochita.
Hasta se me hace algo curioso como el propio demonio del nacimiento, al advertir que se devoraría, indica que la realidad que sigue, es una en la que Chainsaw Man no exista, casi como si reconociera que aquello que desaparecerá es particularmente esa parte de su ser, nunca delata su desaparición como demonio del nacimiento (o cualquier otro que sí sea).
En fin… la idea de que Chainsaw Man como figura expuesta a la humanidad se convirtiera en un demonio en sí mismo da para reflexionar aún más, pero en términos que no se relacionan necesariamente con el final, sino más bien como forma de contemplar las críticas sociales plasmadas por Fujimoto en su obra, así que quizá lo deje para otra ocasión.












