Es un día tormentoso y gris de otoño en el que me siento aquí, mordisqueando sobras vagamente, resguardada de las lágrimas del cielo sintiendo que, de alguna manera, la luz está más limpia en días así. La caricia suave y fría de rayos de sol pasa una palma ligera como una pluma por el paisaje, como dándole la bienvenida a un remanente lúcido de un mundo demasiado lleno, habitualmente perdido en su propio ruido, tanto así como mi mente, llena de oh tantas voces que gritan las tareas, las dolencias y la velocidad con la que el tiempo gira sus engranajes. Es posible perderse tratando comprender el caos comprimido, aplastado por un orden antinatural e impuesto; pero no precisamente ahora. Afortunadamente, piadosas nubes han venido a ser mi manta, un suave y celestial receso que permite la claridad, así que me encuentro escribiendo, esperando que el espíritu en que me convierto mientras vivo verdaderamente en tan efímeros momentos no sea olvidado.
Me siento en disposición de confesar las más simples cosas sobre mí a cualquiera que guste leerlas. Lo primero que me viene a la mentees explicar el propósito de este blog, pero desgraciadamente, no le he dado ninguno. En realidad, me tropecé con esta app buscando otherkin. Cabe apenas duda en mi cabeza de que soy un ser humano, pero incluso negándome a mirarnos con decepción o desde la superioridad, no soy de su gente; es difícil imaginar que muchos sean de alguna, dado el estilo de vida que estamos forzados a vivir, conducidos a tan pequeños círculos o incluso a retroceder hacia dentro de nosotros mismos.
Sin embargo, eso no es todo. No hay magia en mi vida, y parece poca cosa que temerse, ya que es la normalidad, pero he sentido a veces el doloroso deseo de que la realidad cambiase su obstinada disposición, y una nostalgia de aquello que no he tenido.
Esto fue mayoritariamente en mi adolescencia (la cual es una edad tardía para tener estas, reconocidamente, inusuales sensaciones), tengo 21 años ahora y me siento mayoritariamente vacía, perdida, enloquecida de manera dolorosa, en otras palabras, neurótica. Me cuesta también sentirme unida, conectada, a otros, quizás porque nunca tenemos el espacio para relajarnos verdaderamente en la bruma de la rutina y todas nuestras preocupaciones, o quizás soy la única en fallar de esta manera, y es aún más terrorífico, pues no percibo que ser amada, vista o sentida sin reciprocar como una bendición; si bien alimentaría el ego de algunos, no me brinda nada sino angustia y soledad.
Veo los verdaderos vínculos de cualquier naturaleza como algo mágico y nacido en momentos de autenticidad, momentos que rara vez he experimentado con seres humanos, y pensé: tal vez, aún sin ser uno de ellos, encajaré entre la gente de los seres mágicos y animales no humanos. A mí también me gustaría aullar a la luna llena, correr por el bosque de noche, o sentarme en un océano de hojas del rojo al ocre bajo las ramas retorcidas y desnudas de los árboles entre Samhain y Yule.
Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
✓ Live Streaming✓ Interactive Chat✓ Private Shows✓ HD Quality
Anya is LIVE right now
FREE
Free to watch • No registration required • HD streaming
Because of the imprisoned commarade of the awaami comittee in Pakistan, Ehsan Ali, and all other disidents sharing his fate
"They are not political prisoners" they say. They were not politicians, they were just activists, how could someone who is not a politician end up prisoner for political reasons? "This is a free country", they say.
But they are in prison for their ideas, their freedom and dignity stripped from them for fighting for food for the people, for life. "They are in prison because they broke the law, they are not political prisoners" they repeat, but what law was it they broke? One just passed to forbid the people from speaking against "national interest". Such is the freedom the State brags about.
They were marked as terrorists for speaking for the hungry and dispossesed, for stirring the rethorical pot at an inconvenient time, and how could that not be political? How did looking out for the people of a country become treason to the nation? Because truly, what they, who claim to be it's keepers, mean by protecting it, is nothing but protecting their capacity to keep draining it of it's wealth, autonomy and life so it's robbers will reward them for their docile capitulation; the word safety means nothing to the hungry and the beaten, to the policed and incarcerated, to the silenced in the name of common good.
They call us liars because the words "political prisoner" don't match the charges, how dare we protest that a 70-year old man in grave health condition be imprisoned on fake charges awaiting a trial that is always postponed? How dare we question the laws and the institutions? although they treat the innocent as guilty until proven otherwise, even when the judges themselves declare such cases as having a weak basis; even when we know they are leaving him to die a slow death.
"The morality of law is absolute, impervious to time, and it must prevail" they repeat to themselves until they are capable of believing it. How two-faced their ideals, so quick to temper before "false accusations" to the powerful, but how apologetic in the face of false charges, how diligent in defending the honor of the rich and how very mellow when it comes to the innocence of the poor. All understand universally what this is, as such ailment affects everywhere that money settles it's tyrants, and it goes by no other name than that of shameless hypocresy.
To you, the obsequious servants of your masters! You trembling cowards and sly crafters of lies that would turn the unacceptable into official truth and truth into alternative perspective! To you I call out to ask if money quells the angst of your conscience, like opium, can it lay you down to sleep? Or do you believe that knowing the law takes away the burden of having to think for yourselves? Do you truly believe to be above the prerrogative of the common person, who must form their morality as they are tried by life?
I know you don't think this can affect you, you, the untouchable, the uplifted, oh how you get drunk in the little power you have been given. You think that among the faces of the many prisoners you make you may never count those of your sons or your nephews, you will never see your daughters or sisters, if you "raise them right", if you teach them to be obedient and overlook cruelty hoping they won't get splashed by trouble, if you turn them just like you, made a fool in a costume of power in order to gain back the dignity that was taken from you, from all of us, loyal to it's robbers! Please, consider that your children may be more noble than you and have an inch of decency! You are not safe either!
You who lie to the people, you who cover up your government's crimes with fear of the alien enemy, you who ask the poor to sacrifice for a society they don't own and terrorise them into submission, know that judgement day is nigh! The hungry mouths of the workers will scream louder than your falseness, their fists shall lift in the air grasping the future, and from the strings of their fate they shall pull your reing down and take back what you stole! They shall build a just world with their own calloused hands and see their children starve no more! You who have seeked the winning side, I suggest you reconsider the horse you bet on, lest it tramples you with it's glorious march!
Free political prisoners! Free Ehsan Ali! Workers of the world Unite!
En los últimos días empecé tres cartas que quería escribirte, y todas las dejé a la mitad. Quizás algún día las termine, inspirada en la memoria de tantas emociones, que emana de un lugar remoto, un idílico jardín con estatuas de piedra fría y luz llorosa de nostalgia, que descansa eternamente, en algún nivel abismal de mi alma. El vuelo de mi pluma se frenó en seco, y dejó de correr la tinta en mis venas que tan oscuro y melancólico tinte daba a mi vida. He de sobrevivir sin la herida eterna de tu ausencia y el aullido de mi pecho añorante, sin dejar de amarte, y sin poder evitar que el tiempo borre tu imagen, tu rostro, que aún sé que me agradaba, tu largo cabello negro, tu silenciosa y templada presencia. Sentí que me apagaba el adiós en la torpeza creciente de mi verbo y en la sequedad de mis lágrimas. Sentí una muerte que no es sino una despedida, sentí una pérdida que busqué tanto tiempo para encontrarla cuando había aceptado ya jamás hacerlo, y encontré una paz silenciosa que hace tiempo había perdido.
¿Quién pudiera haber dicho que esta paz tendría un toque amargo? ¿Quién podría haber sabido que acabaría de rodillas frente a un espejo tomando mi propia mano bajo inmensos cielos grises después de convertirte en un espectro? ¿Quién hubiese predicho que la victoria estaba en la rendición, en fundirse con el frío y emborronar la piel con la niebla? ¿Que encontrarse sería disolverse en polvo que arrastra el viento?
En realidad este frío siempre fue mi hogar, sólo sé crecer en la adversidad y el silencio solitario, y hay belleza en este lugar desierto. Sin embargo, he vivido tanto de sueños, he alzado mis dedos hacia lo imposible tantas veces... Que hubiese deseado sentir que por una vez, la realidad tocaría la fantasía. Una parte de mí se negó a creerlo, pero por un momento, vi tu mano tan cerca.
No te he podido querer eternamente, quizás un corazón no puede soportar latir tan fuerte para siempre sin caer en un abrazo, y aún te amo y te lloro como si me hubiese despedido hasta otra vida pero el duelo fuese eterno. No te quiero pero estás enterrado en mi pecho, te has ido y permaneces, no te recuerdo y tampoco te olvido, vivo en un interminable limbo y siendo así, quizás sea que, en realidad, soy yo el fantasma.
No quiero esta muerte, esta distancia, no espero tu amor, ni que te quedes, lo único que pediría de tener un deseo, es que me dejases estar a tu lado
¿Por qué hablarle a los menores de sexo no es malo?
Hoy en día no es tan raro, en ciertos países del mundo, estar de acuerdo con que los menores, cuando llegan a la pubertad, deben ser informados sobre sexo seguro, y recientemente a esa lista, por fortuna, se ha añadido el tema del consentimiento. No obstante, incluso en los países más progresistas no es sin provocar un escándalo entre algunos padres, generalmente de mentalidad reaccionaria, que invariablemente intentan pintar una imagen de "los progresistas" como poco menos que pederastas.
Lo cierto es que yo pienso que ese mínimo del sexo seguro y el no es no, es completamente insuficiente. Hablar de sexo sin hablar de sexualidad demuestra que este tema sigue siendo un tabú, y con este ensayo pretendo explicar por qué es dañino que lo sea desde una perspectiva social. Con este fin afirmo que:
1)Este tabú nace de la cultura de la pureza y la reafirma
2)Mencionar o hablar de cualquier manera acerca de cualquier parte del cuerpo de uno y sus características, mientras no sea lasciva o intencionalmente sugerente, no debería ser visto como inapropiado con edades que ya entiendan la atracción sexual y romántica y su relación con el cuerpo y sus características, con la excepción de que se esté incomodando con ello a alguien
3)A los niños pequeños se les debería hablar acerca de esto de manera apropiada
1)La cultura de la pureza se refiere a la valoración de la virginidad como prueba de moralidad, inocencia y como una característica atractiva, y se usa en el contexto para explicar la violencia que se ejerce contra las mujeres en cuanto a la presión que se ejerce por preocuparse por su reputación en este aspecto, poniendo límites a su conducta, estilo personal, lenguaje ... Etc.
Por otra parte está la sexualización, otro gran mal de la sociedad que afecta desproporcionadamente a las mujeres, de la cual son resultados los comentarios soeces de desconocidos gritados en medio de la calle o la publicidad que se sirve de cuerpos femeninos para atraer compradores. Esta hace que los cuerpos se vean como productos al servicio del deseo, carentes de voluntad. Incluso algunos pesados de bar intentan pintar de progresista su insistencia y sus propuestas indecentes nada bien recibidas como parte de "la liberación sexual de la mujer", como si llamar estrecha o monja a una mujer por no querer compartir su intimidad con tal engendro fuese mejor a llamarla puta o guarra por sí querer hacerlo.
Lo que pueden parecer en principio dos cosas opuestas son, en realidad, dos caras de la misma moneda. La sexualización no es más que pensar que una parte del cuerpo, una mención de esta, un estilo, una forma de hablar...etc. son en sí mismos una seducción, y por ende, una invitación. De ahí la cultura de la pureza, esas cosas sexualizadas deben ser evitadas y cubiertas, de lo contrario, de acuerdo a ella, la violencia en una u otra forma es el único resultado que puede esperarse, ya que su existencia o incluso mención se considera el precedente al consentimiento, algunos incluso lo considerarán su sustituto.
Tener un tabú con una parte del cuerpo, hacerla inmencionable, reafirma la idea de que esta parte debe ser escondida, reprimida, que es impura, y que de no ser así, por el hecho de que esa parte exista y sea visible, se mencione o se insinúe, ya se está haciendo un intento de relacionarse sexualmente. Esto lleva a participar de un silencio construido en la vergüenza por algo que es una parte normal de nosotres mismes como son los genitales o, de forma aún más incomprensible, siendo que no son órganos reproductivos, las mamas.
2) Por las razones ya mencionadas, creo que no hay ningún problema con hablar del cuerpo propio en las condiciones que se afirman más arriba.
Cuando alguien es capaz de entender qué papel juega su cuerpo y aspecto físico en sus relaciones sexo-afectivas con los demás, creo que es bueno que une esté reconciliade con su propio cuerpo, teniendo todos sus componentes normalizados, para hacer frente a posibles complejos y poder relacionarse sanamente. Hablar de estos temas en frente de menores o con menores, de nuevo, en las condiciones que ya se han afirmado, no representa nada invasivo para el menor, sino por el contrario, contribuye a deshacer el tabú.
No obstante, por correcta que sea la posición de deshacer un tabú, hay que tener en cuenta que este es un tema sensible, y que incomodar en este sentido no significa hacer a la gente enfrentar su sesgo cognitivo, sino posiblemente asustar a la otra persona y/o provocar ansiedad. Eso no es aceptable, y por ello no se deben tener estas conversaciones aleatoriamente y sin contexto, ya que se podría interpretar una intención lasciva detrás, y aunque ya hayamos comentado que hablar del cuerpo no es inherentemente sexual, sí que podría ser usado y es usado así por algunas personas. En otras palabras, el bienestar mental de nuestro interlocutor debería primar sobre nuestro empeño en romper un tabú. El mismo principio afecta a hacer bromas sobre ciertos temas y partes del cuerpo alrededor de menores.
3) Los niños deben saber que hay zonas de su cuerpo que los adultos, exceptuando adultos de confianza que ayuden a las tareas de higiene, nunca deben tocar. Así mismo, no deben tocarse en las susodichas en frente de o enseñar estas partes a otras personas. Sin embargo, no es malo que conozcan su propio cuerpo, y que sean capaces construir la autonomía de limpiarlo y entenderlo. Yo creo que no es necesario explicar mucho más a esta edad.
Un tema incómodo, es el de que los niños ya empiezan a construir su sexualidad consigo mismos, la masturbación en la infancia es un suceso común. Por el momento exploran su propio cuerpo, y no relaciones con los demás, creo que no es necesario hablar específicamente de esto con los niños, pero tampoco hay que darles a entender con las charlas de precaución que hay partes del cuerpo malas, vergonzosas o sucias, simplemente hay partes íntimas, privadas. Y tampoco hay que darles a entender que el mundo es peligroso y que hay pederastas en cada esquina (traumas reales de mi infancia).
Por otra parte, creo que si el niño en cuestión muestra curiosidad, tampoco hay que mentirle. Cuando un niño pregunta de dónde vienen los bebés, probablemente ya ha visto mujeres embarazadas, ha visitado a algún primito recién nacido en el hospital o ha ido con su madre al baño y sabe que las personas con útero sangran una vez al mes aproximadamente. Algo sospechábamos todos de la historia de la cigüeña. A mí desdeluego me hubiesen evitado momentos de vergüenza si me hubiesen dicho la verdad, como yo creo que es la experiencia de muchos.
En resumen, no creo que hablar de los genitales o del sexo sea inapropiado, no le encuentro razón lógica a eso, a no ser que se le ponga una intención inapropiada o se insista en hablar cuando el interlocutor no está cómodo. De hecho creo que puede ayudar a vencer complejos y es necesario para poder vencer el tabú que impone la cultura de la pureza, que es contraria al consentimiento.
Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
✓ Live Streaming✓ Interactive Chat✓ Private Shows✓ HD Quality
Anya is LIVE right now
FREE
Free to watch • No registration required • HD streaming
Nos conocemos porque uno salva al otro por accidente
La trama es friends to lovers
En nuestro reino perfecto, nadie muere de hambre o de enfermedad, todos son protegidos por la corona y atendidos por la escuela de galenos. El crimen no se aloja entre sus habitantes por esta razón: no existe la necesidad. Jamás vio el mundo reino tan próspero, y sólo hay una regla importante a seguir si se quiere evitar el exilio: la magia está reservada para el clero y la nobleza. Por supuesto exceptuando los que por decreto de aquellos que están por encima de la ley, los monarcas, sean garantizados permiso.
Hace tiempo, el conocimiento del pueblo que habitaba aquí antes de la llegada de los Béfagor, mi dinastía, quedó prohibido. Cuentan que en aquellos tiempos, la gente que habitaba lo que hoy es nuestro reino, deambulaba por el terreno sin trabajar, robando lo que necesitaban de los reinos vecinos o cazando y, con su magia, llevaban muerte y destrucción. Su último rey, Nésfin, era codicioso, vio que los reyes de alrededor eran más poderosos gracias a la tecnología y trabajo de sus súbditos, por esta causa quiso conquistar sus reinos, para quedarse con sus riquezas, sin importar cuántos inocentes hubiesen de morir para ello. Cuando por fin derrotaron a Nésfin, casi todo había sido destruido. A esta razón mis antepasados prohibieron su magia; en su sabiduría, habían visto que era demasiado peligrosa para ser tocada por manos que no fueran las de sabios o aquellos de un linaje puro de corazón.
Así, tras la guerra, se le confió el Germen del Don al mago que derrotó a Nésfin, Roland Béfagor, un líder y héroe militar, además de mi tatarabuelo. Desde entonces, es mi familia la que guarda el Don, en otras palabras, el o la monarca, primogénito de la familia Béfagor, decide quién y cuándo alguien lo recibe. Existe, sin embargo, una excepción: los descendientes directos nacen dotados de magia.
Esto lo he de repetir cada año en las lecciones de Nadine, la educadora real. No entiendo como esa mujer tiene más interés que yo misma en darle lustro a mi apellido, así como tampoco el por qué de hacer sonar la magia tan interesante si su deseo es que siga la ley. Estará el lector interesado en saber que tengo prohibido utilizarla hasta la mayoría de edad a los 21 años. Les gustaría poder impedirlo, pero aprendí a bloquear la visión mágica de mi padre a los seis años de edad, y llevo practicando magia casi todas las noches con los libros que saco a escondidas de la biblioteca. Me han vigilado un par de veces por una criada entrometida que halló libros en mi habitación, incluso, en sus acertadas sospechas jamás confirmadas, han intentado usar hechizos para descubrirme en el acto, mas padre siempre arruga la nariz si planea algo y, en adición, he encontrado varios escondites perfectos para colocar hechizos que confunden la percepción mágica.
Siempre existe un riesgo cuando la hago, e incluso para mí, algo así significaría el exilio, pero ha que no me descubren desde la infancia, y he tenido cuidado estos años, estudiando ampliamente sobre las formas en que podrían rastrear mis actividades y cómo guardarme de esos peligros.
A penas quedan unos meses para mi vigesimoprimer cumpleaños, y tengo la certeza de que entonces habré de fingir no saber nada con el idiota mago de palacio, Galimatías Vidoi. El viejo tarda la mitad de una hora para explicar las cosas más sencillas, lo sé porque solía espiar a mi padre y a él cuando era aún más joven. Si me hubiera tenido que enseñar él, no sabría la mitad de lo que sé ahora.
Estoy semi-absorta en estos pensamientos cuando, sin querer, pulso una palanquita en el marco de un espejo en el que me estaba apoyando. Este siempre me ha cautivado, descansando en una habitación abandonada del ala prohibida de palacio. Oigo un rugido escandaloso que me hubiese hecho temblar si no supiera que no hay nadie cerca para oírlo. De repente... el espejo se ha desplazado, un pasadizo se abre ante mí, así que, sorprendida, entro. El espejo-puerta se cierra detrás de mí y un fuego verde se enciende en las antorchas de un pasillo oscuro. Me giro y mi reflejo ya no lleva mi vestido rosa pálido, sino un hermoso vestido negro con falda de tulle y corset con pedrería roja. Mi cabello no es rubio dorado, sino negro, mi rostro pálido pero mis labios rojos y mi mirada profunda, felina. La habitación en la que estaba se ve a través del espejo distinta. Los muebles no están cubiertos por polvo ni sábanas blancas, enredaderas crecen por las paredes con flores rojas y un recortado perfecto. Miro hacia abajo y de nuevo al espejo, lo que veo es verdaderamente increíble, tanto así que debo repetir el gesto varias veces, pues mi ropa ha cambiado a la del reflejo. Impaciente por ver que secretos oculta este pasadizo, miro una última vez al espejo y me doy la vuelta para correr escaleras abajo.
Acabo pulsando un interruptor, y la pared del final se abre. Estoy en una habitación oscura, por encima de mí hay sólo una ventana y no puedo oír a nadie más. Parece no haber salida, y volver atrás sería inútil. Entonces lo oigo, una voz femenina y rota me pregunta quién soy. Confundida por la pregunta y el lugar, no doy respuesta hasta que la voz me agarra de la muñeca y me trae de vuelta a la realidad. - ¿Dónde lleva ese pasillo? ¿Lo sabes?- dice la voz cuya cara no veo. -S... Sí, es un pasillo sin salida, la puerta al otro lado sólo se puede abrir desde la habitación ¿Dónde estamos?- respondo.
- No me digas que has bajado por un pasillo que no conocías sin saber a dónde llevaba ¿Te estaban persiguiendo o algo?
- Eh...
- No importa, intentemos salir por el otro lado, tenemos que ir ya, no vaya a ser que esa pared se cierre, no podemos quedarnos en este calabozo
Un escalofrío recorre mi columna vertebral ¿Calabozo? Es evidente que dice la verdad, no tendría motivos para mentir, pero no hay calabozos en Diafania... A no ser... Que eso sea sólo lo que se me ha hecho creer, y teniendo en cuenta mis alrededores...
-¡Vamos! Están llegando, les puedo oír.
En lo que debe de ser la entrada al calabozo oigo los murmullos de un guardia - sí... Hacía tiempo que no teníamos una hechicera-.
- ¿Hechicera?¿Haces magia? (Intuyo que mantener el tono que se mantiene en la corte es innecesario aquí)
- No hay tiempo- dice la primera voz desde detrás de la abertura en la pared.
- No- digo saliendo de mi estupor mientras los pasos se acercan por lo que parece una laberíntica prisión. -No, tengo una idea, escóndete en el pasadizo, hay un interruptor si miras hacia la salida a tu izquierda, más o menos a la altura de la cintura de una persona un poco alta, no más lejos de un palmo de la abertura.- La puerta se ha cerrado, justo a tiempo, cuando la luz de la lámpara de un guardia tuerce la esquina con el tintineo pesado de un llavero. El estridente gemido de unas bisagras que, por su sonido, deben tener más historia que el propio reino, me confirma que esto es, sin duda, una prisión. Uno de los asquerosos guardias me escupe en la cara, yo no hago un sólo movimiento, incluso en esta celda donde, a efectos del mundo, sólo soy la hechicera encerrada que ahora se esconde tras la pared, mantendré mi dignidad. Giro mi cinturón discretamente mientras dos vulgares villanos ríen ante mí, obviamente, y por fortuna, sin saber quién está en su presencia. Los guardias probablemente cambien con frecuencia, siendo que no han notado la diferencia en su prisionera, o quizás no se les preste mucha atención a las pobres almas que pasan por este lugar olvidado por los dioses. El segundo guardia me ajusta los grilletes, ambos caminan por delante, esta es mi oportunidad. Deslizo mis dedos a la bolsita que ahora cuelga al frente de mi cinturón y soplo un polvo azul sobre sus cabezas, deteniendo mi respiración y retrocediendo al tiempo que caen al suelo, no sin antes tomar las llaves y liberarme.
Mi siguiente acción es la de llamar tres veces a la pared, que se abre segundos más tarde. Un pequeño truco que he aprendido durante mis actividades clandestinas, es desmayar a todo posible testigo con el polvo de cierto hongo, que hace que la víctima caiga presa de semejante estupor que no puede estar segura de que los eventos presenciados sean reales al despertar.
- Debemos irnos antes de que despierten.
- ¿Cómo...
- No tiene importancia, vamos.
Recorremos rápidamente el laberíntico pasillo hasta llegar a la luz del día, el contraste es sobrecogedor. Por fin veo el rostro de la voz que había escuchado antes, una joven de mi edad, de rasgos finos y ojos grandes, de cabello largo y completamente blanco. Su belleza es hipnótica y delicada, rota en sus labios secos.
- Aún tenemos tiempo, pero será mejor que te alejes de aquí
- Ven conmigo
-¿Qué?- digo girando bruscamente mi cabeza
- ¿No te han descubierto? Será más seguro si volvemos juntas
- Nadie me ha visto hacer magia, y dudo que vivamos cerca.
No conozco a esta mujer, pero algo me dice que es inocente. Es raro que haya una hechicera que no conozco, todos los que son capaces de hacer magia en este reino son parte de la corte ¿Será quizás ese su único crimen? Usar magia sin haber sido otorgada el don, y por tanto el permiso, por el rey. En algunos casos, hay niños que nacen con magia fuera de la familia real, si no, no necesitaríamos prohibir la magia para casi todo el mundo. Son casos muy raros, pero si es así... Nadie debería ser castigado por usar habilidades que le otorgó la naturaleza.
- No debes volver a casa, a donde vayas en el reino te encontrarán. Ahora, vamos a alejarnos antes de que nos vean desde la muralla y sospechen.
- No pienso quedarme en el reino ¿No te lo estoy diciendo? Vuelvo a casa, a Shim
Por un momento me quedo paralizada ¿No sólo hay cárceles, sino que encerramos viajeros? Eso podría explicar la magia, he oído que en otros reinos esta surge en cualquier linaje, en nobles y campesinos por igual. Algo extraño ocurre, pero ahora no hay tiempo, así que me muevo. Por suerte el bosque ya es denso y las copas nos deben cubrir de la vista de los soldados.
-Mira, no sé qué tierra es Shim, o cómo has acabado aquí, pero tienes que irte, y yo tengo una cosa que hacer aún
Esta vez es ella la que queda con una expresión de perplejidad brevemente, perdiéndose enseguida entre la maleza con un último susurro y una mirada confusa "pensé... Pareces una de las nuestras"
Inmediatamente vuelvo al borde del bosque. Me detengo un momento a respirar, vigilando que nadie puede verme antes de salir; es el momento. Vuelvo a entrar en los calabozos y examino a los guardias dormidos. Voy a dejar las llaves de vuelta en el cinturón del guardia cuando, inspirada por el hedor del alcohol y el sudor que emana de ellos, tengo una idea mejor. Dejo las llaves en el suelo, cerca de la puerta de la celda, y hago flotar los cuerpos de los guardias hacia dentro. Sin pensarlo más, me hago invisible con un conjuro, y aparezco en una taberna conocida por servir a los soldados entre guardias al pie de la muralla. Sólo necesito un par de jarras y volver a la celda para terminar de montar la escena. Incluso si esos zopencos se acuerdan de algo al despertar, nadie creerá a un par de guardias borrachos y dormidos dentro de la celda donde estaba la hechicera. Sólo queda esconder mi rastro mágico. Debería ser fácil en una habitación cerrada como esta, donde la magia no se esparce fácilmente. Es cierto que no necesito hacerlo, después de todo, sería esperable que una hechicera hubiese usado sus poderes para escapar, pero por sus ofensas, he decidido que estos guardias sufran la responsabilidad de perder una prisionera sin la intervención de otro poder que el de la bebida.
Salgo del calabozo con cuidado, no me gustaría dejar un rastro, así que corro hacia el bosque otra vez sin hacerme invisible. Apenas pasadas unas cuantas líneas de árboles, choco contra la figura de un hombre alto y vestido de negro, casi como un cazador, pero no veo un arco, ni una honda, apenas un cuchillo atado a la pierna. Casi inmediatamente, se agacha y me arrastra consigo.
- ¿Qué..
- Shhh
Oigo un silbido a unos 50 metros, no hay ningún sonido más, pero he ido a suficientes cacerías para saber lo que significa: la búsqueda ha comenzado. Aún no he escuchado señales de dirección, y no he visto soldado alguno en mi carrera, eso me da segundos para pensar. La hierba, alta y desordenada, ha elegido ponerse de mi lado hoy y esconderme, pero eso no durará mucho si me están buscando.
Hay un árbol cerca, podría transformarme y escalarlo, o volar a la copa, pero un conjuro tan poderoso podría ser rastreado horas después, quizás días dependiendo del flujo de energía; un timoi podría seguir el rastro hasta mí fácilmente, y sería aún peor si nos teletransportase, después de todo, no puedo abandonar a su suerte a alguien que me ha ayudado, sobretodo, debo saber cómo ha sabido que debíamos agacharnos antes de que los guardias estuviesen los suficientemente cerca para vernos. Arrastrarnos entre la hierba sería demasiado peligroso, el movimiento nos delataría, y deben de estar cubriendo una gran superficie ahora mismo. Sólo puedo hacer conjuros de aumento ahora mismo, con potencia moderada, si la suerte no me ha abandonado por completo, la partida no tendrá forma de detectar la magia, y el rastro se disipará en ese caso ¿Pero de qué me sirve eso ahora?
Miro por fin al hombre agachado junto a mí, debe rondar mi edad pero su semblante es el de la serenidad solemne, con sus ojos resueltos fijos en mí, como si esperase la respuesta a la desventura que nos acontece. Entonces el brillo de su arma se me presenta como si fuese el de la esperanza. Su cuchillo está atado a una cuerda, como si hubiese sido diseñado para estar a medias entre una honda, un látigo y precisamente lo que es, un cuchillo.
- Escalaremos ese árbol con tu arma
Él abre sus ojos con sorpresa, pero me sigue en silencio, agachado, mientras nos ocultamos bajo la hierba. Por suerte, este árbol es lo suficientemente ancho como para escondernos a ambos, si trepamos, no nos verán desde donde están, pero debemos hacerlo rápido.
- Siento pedirle esto a un extraño, pero debo tocarte para que esto funcione
- Es un gran plan, pero creo que deberíamos escapar primero ¿No crees?- una risa cálida y contenida decora la osadía
- No me refería a... Es indiferente, lanza el cuchillo y asegúrate de agarrar la cuerda, ahora- puedo sentirme enrojecer, pero aún así toco su hombro izquierdo y me concentro en aumentar su fuerza. Como esperaba, el cuchillo se clava con fuerza tres metros por encima de nosotros, aumentar su fuerza no debería dejar un rastro duradero.
- Es un gran plan, agárrate- dice suavemente, pero volviendo a la seriedad que había observado antes.
Ese es el único aviso que tengo antes de que subamos rápidamente por el tronco. Por instinto, me aferro con fuerza a sus hombros y cruzo mis piernas alrededor de sus caderas, en cuestión de segundos, hemos alcanzado el cuchillo, y este desconocido nos sostiene agarrado a una cavidad en el tronco del árbol. De pronto soy demasiado consciente de que nuestros cuerpos están indecentemente pegados contra la corteza del tronco, y algo similar debe ocupar su mente, porque nuestras miradas se cruzan un instante que me hace imaginar que mi corazón se acelera, el suyo lo hace a la par, y sin embargo, ninguno de los dos pierde consciencia de nuestra situación, y de esta suerte lanza el cuchillo de nuevo, llevándonos hasta las ramas justo a tiempo de que veamos los soldados acercarse a la línea en las que nos hallábamos en el suelo.
- Nos quedaremos aquí hasta que pasen de largo, después podemos bajar e ir a la ciudad mientras siguen buscando en el bosque- digo sentándome en una de las anchas ramas. - Por cierto ¿Cómo supiste que los soldados vendrían?-.
- Instinto desarrollado. Es toda la magia que queda en mi sangre, pero me ha ayudado en varias ocasiones, como hoy- responde lanzándome una tímida mirada cómplice.
Hemos estado esperando un rato a que pasen los soldados, pero por fin hemos podido bajar del árbol y emprendemos camino a la ciudad. Una pintoresca granja se ve un poco más adelante y entonces noto que, Fendrai (así se llama mi acompañante, según he averiguado en aquella rama) me toma el brazo.
-¿Tu instinto?
- No podemos escapar por la ciudad así vestidos, sabrán de dónde venimos. También será mejor cubrirnos con un sombrero, no muchos tienen pelo oscuro en este reino.
- ¿Escapar por la ciudad? Querrás decir a la ciudad, no creo que nos hayan visto...
- No, saben quién eres, no puedes volver; olvídate de esto, cualquier contacto que hayas conseguido podría haberte denunciado. Mi misión era sacarte de la prisión, imagina mi sorpresa cuando ví que no necesitabas ayuda para eso. Ahora, es llevarte de vuelta a Shim.
Todo empieza a encajar en mi cabeza ahora, y empiezo a andar en círculos sobre un camino de tierra ¿Qué hacía ese hombre tan cerca de la prisión para empezar? Y era improbable que me hubiesen visto alguna de las veces que crucé, teniendo en cuenta que miré a la muralla y los alrededores. Han debido ver a esa chica que escapó conmigo del calabozo, y él venía a por ella, a devolverla a esa extraña tierra, Shim.
- No soy yo a quien buscas- digo, y esta vez, soy yo quien lo detiene. - Llegué a la celda por un pasadizo y la encontré allí, ella mencionó volver al mismo lugar que has nombrado... Shim, pero yo no conozco ese lugar. Le dije esto y que debía marcharse, los guardias de la muralla debieron verla corriendo si pasó por el claro. Si no la han descubierto, ya debe estar cerca de la frontera del bosque oscuro, pero si la han encontrado...-
- Vamos, no bromees con eso- intenta decir con una sonrisa que tiembla con un miedo casi bien oculto
- Fendrai- miro a sus ojos con seriedad mientras digo esto - no sé por qué esa chica dijo que parezco una de las suyas, o por qué tú pensaste lo mismo. No sé qué reino es Shim, y esta mañana, no sabía que teníamos celdas en este. No sé cómo es posible que una viajera haya acabado en ellas o cómo supiste que estaba encerrada y, lo que es peor, no sé que harán con ella si la encuentran. Sólo sé que no es justo que castiguen a alguien por usar lo que es suyo de nacimiento. Tenemos que hacer algo.
Fendrai se lleva una mano a la frente mientras suspira frustrado
- Quizás haya cruzado el bosque ¿Sabes dónde la llevarán si la atrapan?
- Cuando estábamos en la celda, se escondió y me hice pasar por ella. Los guardias venían a por la hechicera, no sé para qué, pero imagino que nada bueno- digo tras unos momentos de silencio.
- Debo buscar a mi camarada, y encontrarla antes que ellos si no es demasiado tarde.
- ¡Fendrai!
- ¿Qué?
- Debemos. Debemos buscar a tu camarada.
Por primera vez, lo miro detenidamente. Es esbelto, de pelo negro y largo hasta la espalda, sus rasgos delicados pero con una ferocidad templada en los detalles, como su nariz recta o la determinación en su mirada, como si me estuviese estudiando. No aparto la mía, para así dar prueba de mi honor y dignidad. Finalmente se acerca , sellando un nuevo vínculo de reconocimiento entre compañeros unidos en una misión.
Me dije que, aprovechando que encontré esta app para llevar un blog, escribiría más amenudo, fuere el idioma que se me antojase en el día en que surgiese, y sin embargo he terminado por romper con ese propósito, y a decir verdad es a lo que me doy habitualmente cuando me propongo hacer lo que sea con constancia. En fin, los gajes de ser un adulto disfuncional, aunque hay que decir que de eso tienen (o por lo menos se les echa) fama los grandes genios y artistas. Yo no soy tan pretenciosa como para ponerme si quiera alguno de esos títulos, con o sin el "gran" delante, bueno, quizás algo el de artista, por no tener mala mano con las palabras y saber embellecer y apreciar la belleza. También soy reflexiva quizás hasta un punto insano en este mundo tan deprimente, pero por lo menos me queda el reconocerme mis talentos.
Hay tantas cosas de las que podría hablar, sobretodo miseria, y de las que podría recuperar esos escritos que suelo perder, pero hoy estoy de buen humor (entiéndase: para ser yo) y esos son los momentos de perderse en fantasías o pensamientos algo más alegres. Una pareja que tuve y yo solíamos jugar, o más bien yo solía arrastrar a mi ahora expareja a este juego, a imaginar mundos de fantasía para nosotros mismos. Yo, por mi parte, llevo tiempo usando esto como forma de refugiarme, de más joven surgía de mí naturalmente, ahora me tengo que esforzar más, pero no se me da mal del todo. Echo de menos sin embargo esos tiempos donde no me sorprendía a mí misma buscando hacer cosas bonitas y perfectas sin querer, antes de aprender el mecanicismo de la sociedad hasta para las actividades creativas, cuando la belleza estaba en la sinceridad y simplicidad de lo que se me ocurría.
Recuerdo que solía imaginar que se abría una especie de portal luminoso entre dos líneas blancas pintadas en la pared del patio del colegio. Soñaba despierta que caía al vacío al cruzar esa puerta frenando antes de llegar al suelo, y llegaba a un mundo donde el tiempo se detenía. En retrospectiva no me extraña que tuviese tales ideas ¿Qué villano decidió encerrar a los niños durante horas y darles sólo media hora de recreo? (si eso). Las ideas eran sencillas, pero desdeluego no se puede decir que fuesen malas. Entre las cosas que contenía ese mundo de fantasía, había una mansión que tenía cine, recreativos... Incluso creo recordar un árbol del que crecía pizza con las mismas cualidades nutricionales que una fruta, ni Barbie disfrutaba tales lujos como los que concebía mi mente.
Las ideas que he tenido de hace unos años a aquí son mucho más elegantes que los árboles de pizza, y sin embargo, si sólo uno de mis mundos se pudiese hacer real, no sé si elegiría una de mis creaciones modernas. Para la gran cantidad de mundos que estoy constantemente creando, creé una habitación para contener lo que llamé La Interfaz. La habitación sería un pasillo infinito y flotante, con paredes que simularían una especie d plano de cuadrícula como el de diseño de videojuegos, pero rosa y transparente. A través de ellas se vería un gran espacio con tonos rosas, lilas y violetas llenos de estrellas y nebulosas. Dentro de este pasillo, sería fácil crear cualquier cosa nueva, pero originalmente contendría una caja de la que se puede extraer cualquier juguete, originalmente pensado con intención de coleccionarlos, aunque otros hayan tenido ideas diferentes; y por supuesto, el sistema de interfaz. Este consistiría de un gran aparato de tubos y maquinaria vistosa, cada camino correspondería a un mundo y tendría piezas relacionadas a él. La manera de seleccionar qué puerta se abriría a qué mundo sería tomar una canica y depositarla en el camino correspondiente. Las canicas estarían en una gran caja de música con forma de tiovivo, pero los caballos no estarían sujetos a varas, sino que correrían como animados por magia en círculos dejando una estela brillante tras de sí.
Quizás haga una serie hablando de estos mundos mágicos.
Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
✓ Live Streaming✓ Interactive Chat✓ Private Shows✓ HD Quality
Anya is LIVE right now
FREE
Free to watch • No registration required • HD streaming
Hoy despido el día de madrugada, con dulzura, contenta de haber vivido un poco. Feliz de compartir noches con mis amigos, de encendernos con euforia paralelamente en una misma experiencia, en la pista de baile o en la mesa de un bar. Nunca son suficientes los momentos que pasamos juntos, pero siempre me renuevan el ánimo, son mi descanso en un mundo drenante. Estoy muy feliz de haber encontrado a mis humanos favoritos, un grupo en el que lo genuino se abraza por encima de una identidad fija y de la perfección.
Through steely bars, a maiden waits, she holds herself upright grabbing onto the poles around her, an ocean of light spilling into the air the blues that drown her.
She paces the cell, looking at a big opening that shows the sky, hoping to grow wings some day and fly above the great beyond she never knew. Somehow she knows it's there, as if she remembers. She swears it must have been different some time, or perhaps a change is destined, much like a promise engraved in her heart in the shape of an instinct, painted in the dark greens of the ivy she used to grow.
The window on the ceiling was never open then. Translucent rocks like gray ice would protrude into her cell, lights the shade and shine of fire burnt her mind, waned her garden into dirt and ash, forced her to the chains that hold her, the nothing in her prison, the weakness to escape it.
She paces unsteadily, her steps a continuous stumble, covered in filth and rags, her image a corruption of what may have been before, a ghoul of broken skin over fragile bones. She avoids the mirror in her captors' eyes, she denies the evidence of her unfinished demise, she ties up her delusion as if to force it to spill on reality and won't let go. A thousand thin arms grow from her, skeletal, long fingers reaching for every limit of her space, for the opening on the ceiling, touching nothing, grasping but air. Longer arms move frantically around, knuckles beat against the strained limits of their limbs, nails crack against the emptiness of the ring above while limp hands fall to the floor.
Unable to move, trapped under the weight of her futile attempts, buried in darkness and confusion, she becomes a high-pained scream, an ignored illness without relief, a prisoner evermore and a story without ending or recess. For such is the nature of despair.
Fijo la mirada en el horizonte esperando tu regreso, la nieve cae sobre mí, y me siento libre en la infinitud que guarda mi espera inútil. El viento golpea mi cuerpo y el frío me transforma lentamente en piedra. Sé que no vendrás y aún te espero, una eternidad hasta otra vida en que nos encontremos nuevamente. Espero a la intemperie con una mano extendida y una sonrisa en el rostro, en este atardecer prolongado, este intermedio inmortal en el que permaneces en forma de recuerdo.
Pasan los días y las noches, los rosas, azules y rojos del cielo, las aves que diligentemente emprenden vuelo hacia tierras más fértiles, y yo sigo aquí, en una fantasía yerma bajo pétalos de cerezo y rayos de sol, sobre la tierra húmeda, entre la niebla y con traje de escarcha, en una ilusión en la que estás conmigo.
Me dueles y te adoro, si no te pienso añoro nostálgicamente sangrar por tí, el granate de mis venas un festival de color que contrasta con el gris de tu ausencia. El vino de mi iglesia son lágrimas burdeos, sagrada prueba de martirio triunfante ante el vacío mortal de abandonar tu templo. Necia es mi encomienda, y hubiera de pesarme saberlo, pero negarte es negarme a mí misma, negar que pasan los años y su labor incansable no me cura de un sólo momento, y necio es esperarte, pero más lo es intentar escapar de este paraje eterno tan lleno de vida que desconoce la nada de la repetición letal.
Sé que sueño inalcanzables, que esta necesidad debilitante de algo más da vida a este espejismo, y sin embargo renuncio a mi cordura, me niego a dejarme arrastrar al destino cruel de la realidad, floto en esta extraña magia que ha dejado sus ascuas en mi pecho y soy así feliz; en un viaje sin destino, un sacrificio sin esperanza.
Aviso: el contenido trata el tema de la muerte voluntaria (no sé hasta qué punto en Tumblr se cancela por llamar a las cosas por su nombre, así que llamémoslo así), esto es un tema sensible para algunas personas, se aconseja discreción.
P.D.: no, no me voy a someter a susodicho procedimiento en el futuro inmediato
Fingir mi muerte
Tiemblo, el frío se filtra bajo mi piel en la cima de mi cerro, una mano de hueso recorre mi espalda, una gelidez amable que acepta mi rendición y atraviesa mi espíritu.
Proyectados en el horizonte cuelgan los momentos que no viví, mis fútiles intentos por conducir una supervivencia que ahora desprecio; tiñe el atardecer de amarillo la alegría perdida en mi prisión de hojalata con el rojo de las pasiones que no serán. Reina el azul tristeza de todas las veces que hice lo sensato.
Espero como he hecho siempre, hoy vuelvo a casa, una melancólica dulzura me llena de admiración y nostalgia cuando el niño que llevo dentro grita que este adiós no es mi final.
Qué dulce imaginar que he vivido, que la alegría ha bañado mis días, que mi vida fue un juego y que no fingí ser otro; y qué dulce imaginar las noches que escapé contigo, que nuestras almas se reconocieron en mi tiempo, aunque no sepa por qué te pienso, y tú me recordarás durante un día. Momento, imaginé que eras mi destino, que algo nos ataba, y cuando lo hacía la realidad sufría una derrota. Fantasía, fuiste maravillosamente todo y nunca fuimos nada.
La noche se acerca. Quizás esta haga volver los sueños que apenas tuve, y así, anticipo una aventura ¿Dónde voy?¿y acaso importa?¿Hice de esta vida algo sino estar? ¡Ay triste existencia estática! Deja la frase mis labios con débil risa. Todo lo que fui está presente ahora, lo perdido, encontrado. La piel que me disfrazaba un trapo descartado, desnuda y libre camino hacia las estrellas, sin carga alguna y abandonando arrepentimientos; a quien echaré de menos digo adiós, distantes las luces de la ciudad, nostálgica despedida. No me rodean brazos ni flores, sólo un campo desnudo y la luz de las estrellas, dejádme sola, aquí está la que hace falta,y decid a quien pregunte que en dignidad dejo este mundo.
Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
✓ Live Streaming✓ Interactive Chat✓ Private Shows✓ HD Quality
Anya is LIVE right now
FREE
Free to watch • No registration required • HD streaming
It's often I think I'm not meant for this world, the pace it follows is much too fast, I never feel like work is over, there's always the tie to a rail set out for me, like the wooden dolls in an old clock, ever on the spot the hour moves me to.
It has become rare, to experience the joy of being, of looking at the nostalgic blue sky of autumn evenings and being taken back onto the time I last stopped to marvel at the infinity of what surrounds me, the endless realm of choice that unfolds before one as they sway in the undefined, a sea of pure foam that reason can't grasp, for there are no concepts, no lines to differentiate, just the raw force of creation, the pure caos that promises rebirth.
I take this moment to rest, to relax into the world and let my gaze fly through the barely covered branches, the faded orange of the leafs standing before the sky, and then stray above the cups of eternal pine trees. I let the cycle end so it can begin anew, I finally stop getting pulled under the current of never-ending day, of hassle and labor, and I let dusk carry me forth into night, the time to dream limitlessly and rejoice in life without being aware of living.
Now dream without sleep child, fly, reach for the stars by whose warm, far light you came to be, feel the velvet-soft darkness of the empty womb of space as you walk the world in this skin, the glorious form you grew of vibrating magic for this experience, LIVE.
It is a stormy gray day of autumn as I sit here lazily nibbling on scraps, sheltered from the tears shed from the sky, somehow feeling the light is cleaner in days like this. The soft, cold caress of sun rays runs a featherlight palm to the landscape, as if welcoming a lucid remnant of an often too-full world lost in it's own noise, so much like my mind, filled with oh so many voices that shout the chores, the aches and the velocity with which time turns it's wheels. One can become lost trying to make sense of the compressed chaos that is crushed by an imposed, unnatural order; but not right now. Fortunately, merciful clouds have come to be my blanket, a soft, heavenly respite that allows clarity, and so I find myself writing, hoping the spirit I become as I truly live in such fleeting moments is not forgotten.
I sit in the disposition to confess the simplest things about myself to whomever cares to read them. What first comes to mind is to explain the purpose of this blog, but alas, I have given it none. In all truth, I stumbled upon this app searching for otherkin. There is little doubt in my mind that I am human, but even as I refuse to look down on us, I am not of their kin; it is difficult to imagine many are of one, given the lifestyle we are forced to live, driven to such small circles and even to retreat within ourselves.
However, that is not all. There is no magic in my life, and it seems like a petty thing to dread, as it is normality, but I have sometimes felt an aching desire that reality would change it's stubborn disposition, and nostalgia of that which I haven't had.
This was mostly in my teens (which is a late age to have these, admittedly, rare sensations), I am 21 years of age now and I mostly feel empty, lost, crazed in a painful manner, in other words, neurotic. I struggle as well to feel truly bonded, connected, to others, perhaps because we never have the space to truly relax in the haze of routine and all our worries, perhaps I am the only one to fail in this manner, and that scares me more, for I do not percieve being loved, seen or felt without reciprocating as a blessing; while it may feed some's ego, it brings me nothing but anguish and loneliness.
I see true bonds of whatever nature to be magic and born in moments of genuinity, moments I rarely have experienced with human people, and I thought, perhaps, even if I am not one of them, I will fit in amongst the kin of magic and non-human animal folk. I too would like to howl on full moons, run through forests at night, or sit in an ocean of red to ocre leafs under the twisted, bared, branches of trees between Samhain and Yule.