Entonces, ¿qué vas a decir en mi funeral ahora que me mataste?
“Aquí yace el cuerpo del amor de mi vida, cuyo corazón destrocé, sin un arma que me apunte la cabeza, aquí yace la madre de mis hijos, ambos vivos y muertos. Descansa en paz mi verdadero amor, al que di por sentado. La mejor vag*na, quien por mi culpa sufría de insomnio, su sudario es la soledad, su dios la escuchaba... Su cielo era un amor sin traiciones. Cenizas a las cenizas, del polvo a las amantes…”













