@DETECTIVE DO KYUNGSOO ! AU # TELL ME WHAT IS LOVE (RETO NARRATIVO) "이제 통제권을 잡고 내 자신의 행복을 키워야 할 때입니다" KOROGI #BUNNYSOO #KGRM120.
Era una noche normal de sábado en el bar clandestino, hasta que nuestra canción comenzó a sonar. Sostuve con firmeza el vaso de cristal mientras mis comisuras se alzaban en una sonrisa burlona, parecía que la vida se estaba mofando de mi mala suerte.
Suspiré profundamente y bebí de un solo trago lo que restaba del whisky, dejando únicamente los pequeños cubos de hielo; alcé mi diestra y pedí otro trago a pesar de la pésima idea que eso implicaba, pues no me encontraba completamente consciente, pero necesitaba hacerlo, necesitaba sacarte de mi mente al menos por un rato. Mientras el bartender preparaba la bebida, bajé mi mirada hasta mi teléfono para ver la hora. El reloj marcaba las dos y media de la madrugada y en esa pantalla, la notificación de un mensaje hizo que mi corazón se detuviera un momento al pensar que quizás se trataba de ti... No, no eras tú.
Si antes me sentía mal, ahora mismo me sentía como un completo idiota. Buscando consuelo, apoyé ambos codos sobre la barra y escondí mi rostro entre mis manos, estaba hecho un desastre. Había actuado impulsivamente y una vez más, dejé que mis emociones me jugaran en contra; los celos terminaron nublando mi vista y no podía pensar en nada más que en las dulces palabras que compartían, mismas con las que deseaba que te refirieras a mí, que igualmente me dieras un poco de tu atención.
¿Fue mi culpa? Probablemente. Antes de ti, no conocía lo que era amar a alguien, no sabía que podía enamorarme tanto y tan profundamente; estaba acostumbrado a ser algo pasajero, algo sin importancia, casi desechable para los demás. Entonces te conocí y por primera vez, sentí que había llegado a mi destino, era como volver a casa luego de un pesado día en el trabajo. Aunque no soy de creer en magia y milagros, tu presencia en mi vida ciertamente lo fue. Tus besos, tus caricias al despertar hacían de mis mañanas las mejores, a pesar de lo mucho que odiaba madrugar, estar entre tus brazos era mi lugar favorito en el mundo. Amaba compartir las noches contigo, ya sea hablando o entregándonos el uno al otro. Todas esas cosas que amaba de ti, todo eso que me enloquecía por completo, me había abandonado y tu ausencia era similar a sentir una daga atravesar mi pecho.
— Su trago, señor.
La voz del bartender me sacó de mis pensamientos y me hizo volver a la realidad. No podía seguir así, bebí apresuradamente el shot de vodka y lima, dejando suficiente dinero sobre la barra. Tomé mi chaqueta y sin pensarlo mucho, me subí a mi auto con la intención de regresar a casa. Sin embargo, terminé en la puerta de tu hogar debatiéndome si debía bajar y hablar contigo o si realmente era tiempo de dejarte ser feliz con alguien más.
Intenté darte lo mejor de mi y aun así, no fue suficiente. Espero que seas feliz al lado del hombre que yo no pude ser.









