( Aleksander )
“Fue tu decisión el imaginarte con una peluca larga.” Aleksander se quiso defender entre risas, ya que ahora mismo podía estas eran producidas por su imaginación, ver al contrario con diferentes tipos de pelucas que utilizaban tales personas le producía un alto grado de alegría, principalmente en esos tipos de shows que tanto le divertían cuando no tenía nada más que hacer excepto ver televisión. Alzó sus cejas aún divertido por la situación, sin embargo no quería decir nada sobre sus sugerencias erróneas. Al parecer tendría que empezar a pensar mejor una por una, las palabras antes de que salieran de su boca y cometiera una barbaridad, o aún peor algo que le avergonzara como lo estaba ahora mismo. ¿Pero qué podía hacer? A veces parecía que ni siquiera utilizaba su cerebro cuando más lo necesitaba. “¿Conmigo?” repitió detenidamente mientras veía la madera oscura y desgastada que componía el techo de la cabaña, suspirando una vez más antes de dar alguna respuesta. “Prácticamente, ya estás en ella…” No sabía como reaccionar a algo tan directo y quizá honesta que le hayan dicho. Volvió su rostro hacia el contrario, sosteniendo su mirada el mayor tiempo posible. “Además ni siquiera me conoces.”
“¿Quién ha dicho que me imaginé con una peluca?” inquirió, su ceja enarcada. Solo había mencionado que el rubio lo estaba comparando con un travestí, pero no había añadido nada sobre pelucas. Sin embargo, no era el tema que más le interesaba en esos momentos, sino que ahora ahondaban en algo más personal y privado. Nathaniel era así, directo y despreocupado, por lo que cuando conocía a alguien que podía seguir sus pasos, no cesaba hasta llegar a un punto que lo beneficiara. “Bueno, eres la única persona que está aquí conmigo ¿no es así?” comentó, rodando sus ojos con un poco de exasperación tiñendo el gesto. “Lo sé, lo que quiere decir que tengo un punto a mí favor” sonrió con malicia, descansando su cabeza esta vez en uno de sus brazos. “No sabía que para estar en la cama de otra persona debía conocerla” masculló. “Es decir, no te estoy jurando amor eterno, solo te estoy diciendo que me iría a la cama contigo” apuntó, fingiendo inocencia. “Además ¡ni siquiera di especificaciones!” añadió con una risa, la cual tapó con su mano libre. “Pero aquí la pregunta es ¿te irías tú a la cama conmigo, Aleksander?”.













