Carta Abierta A Una Disidencia Incomoda
A quienes ven la democracia como un partido de fútbol donde hay que elegir un bando obligatoriamente, y a quienes, con buena o mala intención, me han señalado por mi postura: Hoy decido romper el silencio, no para convencer a nadie, sino para dejar a salvo mi dignidad. Me importa mi país. Me importa su destino, su gente y su dolor. Participo activamente en la vida y en el pulso de esta sociedad…











