Severus disfrutaba de su trabajo en Slug & Jiggers Apothecary, clasificar los diversos tipos de venenos y plantas era su parte favorita, y la parte que más odiaba era el tener que recibir a los clientes que llegaban como si se alegrara de verlos cuando lo único que quería era que se largaran del establecimiento. El tintineo de las campanillas de la puerta lo hizo soltar un pesado suspiro. “Buenas tardes, en un momento le atiendo” Dijo tras uno de los estantes alzando un poco la voz lo suficiente como para que el cliente pudiera oírlo pero sin ninguna otra nota de emoción en su voz, la fraseología era algo repetitiva y tediosa.
—Solo vengo por lo usual.—Bellatrix murmuró en voz no muy alta desde el otro lado del mostrador, estando segura de que podría reconocerla a cualquier volumen. Era cliente frecuente desde sus días en Hogwarts y cada cierto tiempo regresaba por lo mismo, pero también para mantener un ojo en el contrario, ya que abiertamente no confiaba en él.— Aunque sí llevo un poco de prisa.—

















