
祝日 / Permanent Vacation

Janaina Medeiros
ojovivo
trying on a metaphor
he wasn't even looking at me and he found me
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
Claire Keane

#extradirty
hello vonnie

blake kathryn
DEAR READER
Sade Olutola

if i look back, i am lost
Keni
wallacepolsom

ellievsbear
cherry valley forever
we're not kids anymore.
will byers stan first human second
Mike Driver
seen from Philippines
seen from Brazil
seen from United States

seen from United States
seen from Nigeria
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Russia
seen from Kazakhstan
seen from Jordan

seen from Pakistan
@nadaennadie

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
“young adult dystopian novels are so unrealistic lmao like they always have some random teenage girl rising up to inspire the world to make change.”
a hero emerges
And just like in the novels, grown men and women are going out of their way to destroy her. Support our hero.
And it’s not even like it doesn’t happen regularly.
Teenage girls are amazing.
Sometimes they’re not even teenagers
Reblog every time a girl is discredited/ignored
Who they are:
Emma Gonzalez
Malala Yousafzai
Ruby Bridges
Greta Thunberg
Mari Copeny
Autumn Peltier
Afreen Khan
Sophie Cruz
Charlottesville Black Students Union
Naomi Wadler
DAPL protestors (names not found)
Ahed Tamimi
This isn’t a coincidence. Revolutions almost always happen when the population of a country is at its youngest and that’s a lot more true nowadays with social media.
Claudette Colvin was actually the first one to refuse her seat in Montgomery, Alabama to a white passenger. The movement chose to promote Rosa Parks as the figure for that form of protest because Claudette was a pregnant 15-year-old girl.
Barbara Rose Johns was a 16-year-old who organized a student strike protesting segregated schools. This strike, after gaining support of the NAACP, became a lawsuit that turned into Brown vs. The Board of Education and resulted in the desegregation of U.S schools nationally.
7th-grader Mary Beth Tinker, disturbed by the Vietnam War, decided to wear an arm band with a peace sign on it in protest. Her school suspended her. Her family filed a suit, Tinker vs. Des Moines, which reached the Supreme Court and ruled in her favor, ensuring that students and teachers maintain their right to free speech while in school.
Freddie & Truus Oversteegen were sisters who joined a Dutch resistance movement in WWII in their teens. They lured, ambushed, and assassinated Nazis and Dutch collaborators. They also blew up a railway line, transported Jewish refugees to new hiding places, and worked in an emergency hospital.
Our history books may like to showcase male figures, but behind every movement is a young girl ready to make a change. It was true then, it’s true now, and future generations of teenage girls will go on to inspire progress, whether they’re credited or not.
Women have been oppressed and denied basic rights for years, of course young girls will lead the charge. “Revolutions happen when a population is at its youngest”, add that youthful energy to the rage of not being equal, of sexist behaviours in every turn of life and young girls will be at the forefront of whatever movement that fights for equality and justice.
“Cuando te conocí venía de estar muerto Muerto y amortajado en mis propios recuerdos Venía de esconderme en una grave locura que tomaba mi vida y se la ofrecía al viento para que él la llevara a un lugar ciego lejos libre de aquellas cosas que parecen la vida y que la ocultan a costas de nuestra lozanía Libre de la desdicha de ser amargo y solo Cuando te conocí hasta el sol era enemigo Las palabras habían huido de mi voz Llevaba tantas noches sin tomar una mano que era de dolor y hielo el hueso de las mías Hoy estás allí en la intimidad de mi hamaca tendiendo como un fauno priápico y soñoliento el cuerpo de tu virginidad entregada No te amo demasiado pero te necesito más que al poema”
— Príapo en la hamaca, Raúl Gómez Jattin
A mi no me envíen nudes, envienme audios gimiendo. :(
Elegía a “Desquite”
Sí, nada más que una rosa, pero de sangre. Y bien roja como a él le gustaba: roja, liberal y asesina. Porque él era un malhechor, un poeta de la muerte. Hacía del crimen una de las más bellas artes. Mataba, se desquitaba, lo mataron. Se llamaba “Desquite”. De tanto huir había olvidado su verdadero nombre. O de tanto matar había terminado por odiarlo.
Lo mataron porque era un bandido y tenía que morir. Merecía morir sin duda, pero no más que los bandidos del poder.
Al ver en los diarios su cadáver acribillado, uno descubría en su rostro cierta decencia, una autenticidad, la del perfecto bandido: flaco, nervioso, alucinado, un místico del terror. O sea, la dignidad de un bandolero que no quería ser sino eso: bandolero. Pero lo era con toda el alma, con toda la ferocidad de su alma enigmática, de su satanismo devastador.
Con un ideal, esa fuerza tenebrosa invertida en el crimen, se habría podido encarnar en un líder al estilo Bolívar, Zapata, o Fidel Castro.
Sin ningún ideal, no pudo ser sino un asesino que mataba por matar. Pero este bandido tenía cara de no serlo. Quiero decir, había un hálito de pulcritud en su cadáver, de limpieza. No dudo que tal vez bajo otro cielo que no fuera el siniestro cielo de su patria, este bandolero habría podido ser un misionero, o un auténtico revolucionario.
Siempre me pareció trágico el destino de ciertos hombres que equivocaron su camino, que perdieron la posibilidad de dirigir la Historia, o su propio Destino.
“Desquite” era uno de esos: era uno de los colombianos que más valía: 160 mil pesos. Otros no se venden tan caro, se entregan por un voto. “Desquite” no se vendió. Lo que valía lo pagaron después de muerto, al delator. Esa fiera no cabía en ninguna jaula. Su odio era irracional, ateo, fiero, y como una fiera tenía que morir: acorralado.
Aún después de muerto, los soldados temieron acercársele por miedo a su fantasma. Su leyenda roja lo había hecho temible, invencible.
No me interesa la versión que de este hombre dieron los comandos militares. Lo que me interesa de él es la imagen que hay detrás del espejo, la que yacía oculta en el fondo oscuro y enigmático de su biología.
¿Quién era en verdad?
Su filosofía, por llamarla así, eran la violencia y la muerte. Me habría gustado preguntarle en qué escuela se la enseñaron. El habría dicho: Yo no tuve escuela, la aprendí en la violencia, a los 17 años. Allá hice mis primeras letras, mejor dicho, mis primeras armas.
Con razón… Se había hecho guerrillero siendo casi un niño. No para matar sino para que no lo mataran, para defender su derecho a vivir, que, en su tiempo, era la única causa que quedaba por defender en Colombia: la vida.
En adelante, este hombre, o mejor, este niño, no tendrá más ley que el asesinato. Su patria, su gobierno, lo despojan, lo vuelven asesino, le dan una sicología de asesino. Seguirá matando hasta el fin porque es lo único que sabe: matar para vivir (no vivir para matar). Sólo le enseñaron esta lección amarga y mortal, y la hará una filosofía aplicable a todos los actos de su existencia. El terror ha devenido su naturaleza, y todos sabemos que no es fácil luchar contra el Destino. El crimen fue su conocimiento, en adelante sólo podrá pensar en términos de sangre.
Yo, un poeta, en las mismas circunstancias de opresión, miseria, miedo y persecución, también habría sido bandolero. Creo que hoy me llamaría “General Exterminio”.
Por eso le hago esta elegía a “Desquite”, porque con las mismas posibilidades que yo tuve, él se habría podido llamar Gonzalo Arango, y ser un poeta con la dignidad que confiere Rimbaud a la poesía: la mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado. Pero la vida es a veces asesina.
¿Estoy contento de que lo hayan matado?
Sí.
Y también estoy muy triste.
Porque vivió la vida que no merecía, porque vivió muriendo, errante y aterrado, despreciándolo todo y despreciándose a sí mismo, pues no hay crimen más grande que el desprecio a uno mismo.
Dentro de su extraña y delictiva filosofía, este hombre no reconocía más culpa, ni más remordimiento que el de dejarse matar por su enemigo: toda la sociedad.
¿Tendrá alguna relación con él aquello de que la libertad es el terror?
Un poco sí. Pero, ¿era culpable realmente? Sí, porque era libre de elegir el asesinato y lo eligió. Pero también era inocente en la medida en que el asesinato lo eligió a él.
Por eso, en uno de los ocho agujeros que abalearon el cuerpo del bandido, deposito mi rosa de sangre. Uno de esos disparos mató a un inocente que no tuvo la posibilidad de serlo. Los otros siete mataron al asesino que fue.
¿Qué le dirá a Dios este bandido?
Nada que Dios no sepa: que los hombres no matan porque nacieron asesinos, sino que son asesinos porque la sociedad en que nacieron les negó el derecho a ser hombres.
Menos mal que Desquite no irá al Infierno, pues él ya pagó sus culpas en el infierno sin esperanzas de su patria.
Pero tampoco irá al Cielo porque su ideal de salvación fue inhumano, y descargó sus odios eligiendo las víctimas entre inocentes.
Entonces, ¿adónde irá Desquite?
Pues a la tierra que manchó con su sangre y la de sus víctimas. La tierra, que no es vengativa, lo cubrirá de cieno, silencio y olvido.
Los campesinos y los pájaros podrán ahora dormir sin zozobra. El hombre que erraba por las montañas como un condenado, ya no existe.
Los soldados que lo mataron en cumplimiento del deber le capturaron su arma en cuya culata se leía una inscripción grabada con filo de puñal. Sólo decía: “Esta es mi vida”.
Nunca la vida fue tan mortal para un hombre.
Yo pregunto sobre su tumba cavada en la montaña: ¿no habrá manera de que Colombia, en vez de matar a sus hijos, los haga dignos de vivir?
Si Colombia no puede responder a esta pregunta, entonces profetizo una desgracia: Desquite resucitará, y la tierra se volverá a regar de sangre, dolor y lágrimas.
-Gonzalo Arango

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Siempre tengo ganas de amarte a lo lindo y de cogerte a lo sucio
🧑🏻🌾 🍷
Las distancias inquebrantables separan nuestros sueños, aguardar es lo que no quiero…
Nicolas Demeersman aka Pretty Punk (b. 1978, Seclin) Worldwide ongoing Fucking Tourist series 2009-2014 Captures The Resentment Of Locals With A Simple Gesture. (Info with each pic)

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
me quiero tatuar este video en la espalda
“Sonríes desde lejos como si masticaras mi corazón entre tus colmillos”
— “El amor brujo”, Raúl Gómez Jattin.
Ni el sol, ni el aire entran más aquí desde que te fuiste.
Gonzalo Arango
Ni el sol, ni el aire entran más aquí desde que te fuiste.
Gonzalo Arango
“Juntos estamos a salvo. Al miedo lo ponemos bajo la suela del zapato y crash: lo aplastamos como a una porquería.”
— Eduardo Galeano. La canción de nosotros. (via el-jujeniodeletras)

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming