Mitos y Leyendas del BlackGarden: Los Perros de La Sociedad.
Fragmento 198. La Gran Biblioteca de Fragmentos de Ouzai. Autor Desconocido.
Cuando La Sociedad fue fundada, las reglas eran muy distintas. Como es natural, hoy en día no está permitido que ningun animal o bestia viva dentro de los muros del hombre, pero en el pasado según se sabe, existia una excepción a la regla. Una excepción que cargó consigo un pedazo importante de la historia y una lección moral de obediencia y de fe.
El perro.
Para entender esta leyenda primero es necesario conocer lo que es un perro. Tal y como es posible ver en algunos libros y fotografías, el perro se trata (o trató) de un animal mediano de cuatro patas peludo y oloroso que habitaba en cercanía con los antiguos humanos antes de La Fiebre de Septiembre.
¿Por qué los humanos de antes elegirían vivir tan cerca de una simple criatura, pestilente peligrosa y maligna?
Bueno, primero que nada, es importante entender que la sociedad humana antes del eclipse y de la fundación de la Ciudad 1 contaba con un set diferente de valores. Muchos de los cuales desgraciadamente habian surgido como resultado de la corrupción progresiva del mal y de la viciosa lengua de la serpiente que gobernaba sobre los ejes del mundo.
Fue ella quien convenció a los humanos de “domesticar” al perro y con ello dejarlo entrar en el santuario de sus vidas cotidianas, de sus ciudades e incluso de sus casas, de sus familias.
Los antiguos no veían problema con ello, lo tomaban como si fuese un miembro más de su familia, un amigo y un compañero. Lo alimentaban y lo dejaban dormir sobre su regazo, algunos le compraban ropa como si se tratase realmente de alguien como nosotros.
Pero el perro no es ni nunca fue como nosotros. Era finalmente un animal más, como cualquier otro, como los caballos y los corderos, enfermizo, violento e incorregible. Los antiguos humanos no lo sabían, pero al vivir tan cerca de las bestias no hacían que estas se pareciesen más a los hombres, sino que ellas poco a poco iban haciendo que el hombre se pareciese más a ellas.
Sin embargo, el perro era más incluso que el caballo, la vaca o el cordero. Estaba un tier por encima, pues los humanos le confiaban mucho. Le confiaban la seguridad de su casa, el bienestar de los débiles, la guía de los invidentes, la búsqueda de explosivos. Lo llamaban “El Mejor Amigo del Hombre”.
Tan arraigada estaba en la mente de ellos esta terrible idea que cuando Alibi fundo la primera manzana de la Ciudad 1, permitió que los residentes originales se mudasen en compañía de sus perros, aun cuando todos los otros animales estaban prohibidos.
Durante generaciones el perro y el hombre vivieron juntos dentro de los muros en expansión de Ciudad 1, aparentemente sin problema, hasta que un día las cosas se salieron de control.
La gente de hoy en día lo llama El Incidente Canino, aunque en realidad no se trató de un solo evento claramente definido, sino de una serie de acontecimientos, circunstancias extrañas y rumores que ocurrieron casi al mismo tiempo y finalmente desencadenaron que el perro fuese vetado para siempre de vivir en La Sociedad, hace 65 años.
El acontecimiento más consistentemente relatado asegura que una noche todos los perros de La Sociedad se salieron de sus casas y desaparecieron por varios dias. Los dueños aturdidos y preocupados por el paradero de sus mascotas buscaron por todas partes y finalmente desesperados pidieron a Alibi que las puertas de la ciudad se abriesen para ver si las criaturas no se habian escapado de alguna forma.
Alibi como es lógico se opuso a esta idea radical y terrible. Les recordó una vez más de los peligros del yermo, las plantas, la oscuridad y los gases tóxicos, y como estos podrían acabar con todo en minutos con tan solo abrir la puerta un poco. La gente agobiada imploró que por lo menos un grupo de exploradores fuese enviado al yermo como se habia hecho en otras ocasiones, para observar si sus mascotas no estaban afuera o si alguna criatura no las habia devorado. Alibi se rehusó de nuevo por seguridad, pero incluso él estaba atónito respecto al paradero de estas criaturas.
Hay un rumor fuertemente sostenido por gente hasta hoy, de que esa misma noche muchos de los amos oyeron los aullidos y ladridos de sus mascotas provenientes del otro lado del muro. Este hecho tan solo propulsó más sus teorías de que sus “amigos” se encontraban realmente afuera implorando que los dejen entrar.
Al día siguiente una gran cantidad de ciudadanos fue a pedir de nuevo que los dejen salir a buscarlos. Alibi volvió a rehusarse. Entonces un grupo de personas decidió tomar el asunto en sus propias manos, busco algunos túneles (que en ese entonces aun existían en La Sociedad) y decidió salir de los muros en una misión de rescate. Al menos dos docenas de personas se apuntaron a aquella misión. Ninguna de ellas volvió jamas.
Tres dias despues, como si nada hubiese pasado, los perros aparecieron en sus casas, durmiendo placidos en sus camas o amarrados nuevamente a sus postes, sin un rasguño para el desconcierto y sufrimiento de sus amos.
Ahora bien, además de esta historia también existen un par de rumores adicionales.
Uno de ellos narra un supuesto suceso paranormal que se dio con el perro de la hija de Alibi: Savanah, chiquilla en ese entonces de ocho años.
La mascota en cuestión era un shiba inu de color rojizo llamado Lucho. Según se dice la niña tenía el hábito de decir que el animal hablaba con ella cuando estaban a solas en el cuarto, que le contaba cuentos y que le hacía preguntas, cosa que en un inicio fue menospreciada por Alibi como un simple juego de niños.
El problema surgio cuando una noche, despues de la repentina activación de sus alarmas, Alibi descubrió a la niña en el jardin intentando escalar la baranda. Al ser interrogada confesó que Lucho le habia dicho que lo hiciera.
Otras anécdotas dicen que Lucho era visto a menudo fuera de la casa de Alibi, caminado en las calles de los distritos orientales durante la noche como lo hacen los seres humanos sobre sus patas traseras o seguido por una muchedumbre de unas cinco a diez personas desnudas.
Sea verdad o mentira, la cuestión es que en el septiembre 98 durante el segundo mes. La presencia de los perros dentro de Ciudad 1 fue finalmente prohibida, despues de que Alibi consultara con el Poder Superior y este le develase nueva luz respecto al asunto.
Esta decision gloriosa y loable, fue un antes y despues para nuestra especie, pues marcaria el primer momento real en que La Sociedad lograría vivir como el Poder Superior deseaba, libre de la influencia de las bestias y dedicada únicamente a la protección de su propia especie.
Despues de todo nada bueno se puede esperar de vivir tan cerca de los animales y de las plantas horrendas, pues ¿Qué son ellos realmente? Si no los esclavos útiles de la serpiente que atenta una y otra vez contra el ser humano y que nos habría condenado a la muerte hace siglos de no ser por la misericordia de Alibi y el amor eterno del Poder Superior expresado en La Sociedad.












