Me asusta pensar en lo rápido que puede cambiar la vida. En un solo segundo todo puede dar un giro inesperado y lo que hoy parece seguro, mañana puede dejar de estar.
A veces vivimos como si tuviéramos todo el tiempo del mundo y dejamos para después un abrazo, una llamada, un "te quiero" o una visita. Pero la vida no siempre avisa.
Abracen a sus seres queridos. Díganles cuánto los aman. Perdonen, disfruten, creen recuerdos y no den por hecho que siempre habrá otra oportunidad.











