HabĂa leĂdo "calle Simone de Beauvoir" y habĂa pensando, "quĂ© majos los bilbaĂnos"
HabĂa leĂdo calle “Simone de Beauvoir” y habĂa pensando, “quĂ© majos los bilbaĂnos”. La calle era SimĂłn Bolivar. (Que, nota del padre, tampoco lo hace mal).
















