Si no estás dispuesto a soportarme en mis debilidades, en mis momentos de intenso cariño, en mis desesperaciones y angustias, simple y sarcástica, no pierdas mas tu tiempo.
Si no estás dispuesto a darlo todo, demostrar con todas tus fuerzas que me mereces, no pierdas mas tu tiempo.
Si no estás dispuesto a acompañarme a las montañas, al mar, a los pueblos, a los lugares desconocidos, a bailar conmigo, o apoyar mis locuras. No pierdas más tu tiempo.
Y si vas a pasar la vida pidiendo perdón, sin cambiar de actitud, sin esforzarte siquiera un poco y diciendo que soy demasiado para tí, no pierdas más tu tiempo.
Si no vas a tolerar mi orgullo y mis rencores, si no vas consentirme ni a tratar de solucionar mis enojos aunque no sea tu culpa, para estar bien conmigo, no pierdas más tu tiempo.
Si no estás dispuesto a soportar mis ronquidos, mi sueño ligero, que me muevo mucho al dormir, ni a dormir con mis gatos, ni a demostrar que lo merezco todo. No pierdas más tu tiempo.
Y no me hagas perder mi tiempo.



















