no esperaba que se lo tomase literal, aunque con la verguenza atravesada en el costado, los pensamientos, sensaciones que brotaban solos entre ambos seguían haciendolo sin permiso. como si no la hubiera llamado a medianoche como su último recurso noches atrás, como si apellido ajeno & de cada uno en las cabañas allí estuvieran ceñidos en la sepultura de lo que una vez fue la comunidad de lautersee. dedos se agazapan en su mano, dejandola tomar distancia, llevarse el ardor de heridas que no sanan & sabe muy bien como se sienten. & como se crean. lleva manos detrás de espalda, con la mirada entornada, expectante. vuelve a escuchar su voz, alzando mirada que se habia perdido en donde antes la había dejado. para él, orden & normal eran usados en su trabajo, no para un cumpleaños. ¿pero qué sabía él de su vida, costumbres?. no podía preguntar, ahora mismo la amargura se asentaba & peleaba con el favor que ahora sentía que le debía a la noruega. los pasos siguen el camino que dejó, recién viendo la cocina pero sin admirar los detalles costosos en ese instante, se distrae con otra de sus frases al aire, obligandole a erguirse. quizá ahora no las dejaba ir con el viento, ahora ceñían mas su rencor, deseando no creer en su miseria sentimental o poética, pero sin lograrlo. el relato llega su quiebre, tornando su atención de golpe lejos de su propia batalla mental. no servía buscar otra explicación, lejos estaba de imaginarla en una pelea, pero eso era, & labios se entreabren, de la pura sorpresa de haber acertado. tampoco puede evitar el ligero asentir, con un poco de gracia por el varias veces. digitos rascan línea mandibular, entretenido ya, buscando apoyo de anatomía sobre superficie cercana. si fue una pelea, puede adivinar que hay más allá de lo que no puede ver. aún asi, la ve en prendas que no los ocultan del todo, lista para contar la historia, o dejar que las heridas las cuenten por ella. no se le ocurre alguna respuesta, mas que comisuras frunciendose en alto, como un sabor que ha probado antes & ahora puede saborearlo por memoria, de sus intercambios de antes & ahora, no había forma de aferrarse a esa ligereza de insinuaciones & contacto. su mente estaba pesada & gris, la piel ajena estaba lastimada. nada estaba de su lado esta vez.
el silencio pesa, el eco de acento noruego perdiendose en la atmosfera que ni se debate en descifrar, tiene demasiado que hacer con lo que lleva dentro, siendo aludido & marrones cayendo al suelo. se había encargado de cansar su mente & cuerpo para volver allí & no tener energía para nada más. había servido, pero no borraba lo sucedido, las consecuencias, asentandose año tras año. la sigue escuchando, alzando mirada en lo que tomaba bocanada de aire sin prisa, oxigeno para pensar, recordar las ultimas semanas, asi como semanas anteriores a esa, donde buscaba su mirada, buscaba la invitación del club, la cercanía, & ya no podía negarlo. el rencor lo revuelve, atravesandose solamente porque es la primera persona en esas semanas que le pregunta por él, o es a la primera a quien le puede contestar, al menos, sin negarse a trastrabillar de miradas pero sin atreverse a interrumpirla, con el aliento retenido hasta buscar aire al final, esta vez, mirada no puede transmitir lo que lleva dentro, solo observa, cansado, atento, culpable de alguna forma de haber comenzado todo, haber seguido, haberla llamado, querer agruparla con todos ellos & sus pecados pero sin éxito.
vuelve a rascar su mandibula, antes de iniciar. ' benjamin es tu hermano. ' no pregunta, aún asi, busca confirmación, no recordando su nombre en los detalles de su cumpleaños al inicio. el tono de voz distante del casual, el usual. esta apagado aunque presente. ' & golpeaste a sara para devolverle lo que les hizo. ' no puede evitar que la gracia conquiste la medialuna en carmines, porque, es exactamente lo que él haría, & lo admite. ' pasó lo mismo. pero no golpee a nadie, aunque… ' le hubiera encantado, desquitarse. ladear de rostro se delata, exhalando de un golpe. ' no hubiera salido bien. no soy uno de ustedes. ' sisea, pero mentón no se dirige a ella, se dirige afuera, a ellos. la escena en la feria no se ha evaporado, no se creería que ese podía ser el último beso, aunque lo podía adivinar desde que levantó el teléfono esa noche en la carcelería. ' ese día, la feria, me llegó un mensaje del club. pero no fue trabajo, era un archivo. sobre mi familia, & ustedes. ' se detiene. el móvil estaba en su habitación, donde lleva marrones antes de detener su punto focal en el umbral, latir comenzando a sentirse, golpetearse más con el recuerdo. ' teníamos diez, cuando sucedió. ya lo sabíamos, todos, pero - ' la molestia frunce sus facciones, de inmediato, inhalando solo para exhalar de golpe. borrones de la escena se escapan de su memoria, ambas manos tomano el borde de la encimera fría. ' esa noche, lo confirmé. fui a buscar respuestas, no de papeles o mensajes en una aplicación, hedda. de la persona que aceptó el soborno que cerró la casa hogar, que era nuestro hogar. ' dice sin pausas, para no arrepentirse, alzando mirada por fin, hacia la noruega. no la culpaba, era la verdad que los tenía enlazados al final, quieran o no. ' lo admitió. con una casa preciosa, jubilado, sus hijos en el universidad… lejos de aquí. ' relata, resentimiento, incredulidad sin prisa esta vez, mirada desviandose, inmerso más en el recuerdo de esa media tarde al encontrar la casa del ex-alcalde. la incredulidad del hombre que muchas veces estrechó la mano de su padre. toma aire con ligereza, solo para seguir confesandose, ' me hubiera gustado golpearlo, pero hay cosas que no se borran & tampoco pueden devolverse. ' recita, bajo aliento, el mismo que llevaba ya agitandose, llenando & vaciando su pecho sin compás. se toma un instante, tallando nariz para quitarse la molestia de allí, antes de volver a buscar su mirada. no tiene expectativas, no tiene idea de que frase melancolíca podría regresarle, solo que debía sacarse aquello & agradece que se lo preguntara. toma aire una vez mas, humedeciendo carmines antes de seguir. ' eso pasó. no podía llamar a nadie más. ' admite. & sí, le hubiera gustado no llamarla, no dejarle ver a donde podía llegar, pero quizá, decisión los llevó allí nuevamente, a verse de nuevo, & quiza, tambien verse no tan diferentes en situaciones similares. aunque lo fueran sin remedio. no sabe cuanto tiempo estuvo en silencio, la culpa digiriendo estomago en ácido para cerrar mirada por un segundo, entornandola al abrirla. ' no estuve en lautersee, estuve trabajando fuera, para no pensar. no volver. ' rima, antes de soltarse de superficie. ' hedda, esa noche no preguntaste. ' llamada corta, sin saber si contestaría, sin decir nada mas porque la rabia estaba hirviendo en su piel & sinhueso. su silencio fue también su escudo. habia sido un malentendido, la conversación subió de calibre pero jamas lo tocó, su esposa o su hijo llamó a la policía, lo demás solo fue en picada. ' la persona estaba ahi cuando salí, quitó los cargo al final. por lo que, es como si no hubiera pasado. hedda, nunca pasó. ' determina, pensando en quizá, dejar su punto claro, los pasos acercandosele desde antes, ' & podrás bañarte primero. ' ladear de rostro indica el camino a su habitación, volviendo a algun atisbo de lo que tuvieron al inicio.