Cada pequeĂąo acto de bondad, por insignificante que sea, se propaga infinitamente en el espacio y en el tiempo, cambiando vidas desconocidas para aquel cuyo espĂritu generoso originĂł ese eco benigno, porque la bondad se transmite de unos a otros y crece cada vez que esto ocurre, de tal suerte que un mero acto amable se transforma, aĂąos mĂĄs tarde y mucho mĂĄs lejos, en una demostraciĂłn de valor y altruismo. AsĂ ocurre tambiĂŠn con cada pequeĂąa mezquindad, cada manifestaciĂłn de odio, cada acto malvado.
Este dĂa inolvidable, H. R. WHITE
...
Sean buenas personas, hĂĄganme el puto favor
âłâĽme
áś áľËĄËĄáľĘˇ áľáľ Ëââ§ę°á(*á´ÍËŹá´Í)ŕťęą â§âË đđđđđđ đđđđ*ภ(â˘Ë â˘ă.á
đŞđđđđ đđđđ đŠâĄđŞ















