Hoy es 19 de octubre, dĂa de la madre.
EstĂ© año ya no te regalo dibujos coloridos y malhechos, te regalo palabras, tanto mĂas como tuyas. Te escribo de la forma que vos me enseñaste; con conciencia y ternura.
FelĂz dĂa mamá, a vos,
que me meciste aunque se te durmieran los brazos.
Me sostenĂas en tu pecho
como si valiera más que tu corazón,
fueran los que hacĂan bombear los tuyos.
es quedarse, aunque duelan los brazos,
abrazar aunque haya espinas.
decir te amo entre gritos,
las que maternaron como pudieron,
las que tuvieron que aprender sobre la marcha,
las que entregaron su vida
que enseñan con ternura,
que miman con las manos cansadas.
y trabajan por las noches.
a las que gritan un nombre cada jueves,
a las que acunaron el tiempo
hasta que se les durmiĂł entre los brazos.
A las que lloran despacio,
A las que ponen un plato más,
aunque la silla estĂ© vacĂa.
Que buscan hijos que no son suyos.
Feliz dĂa a las que quisieran que se acabe,
porque en vez de recibir flores,
A las familias que comen con los recuerdos,
a las que fueron madres sin parir,
a las que partieron todavĂa
Feliz dĂa a la que dio vida y no pudo mecer,
a las que son madres de muches,
a las que algĂşn dĂa lo serán.
A las que están allá arriba,
y a las que siguen cuidando desde abajo.
a quienes les arrancaron la maternidad,
y aun asĂ siguieron abrazando al mundo.
a las que aman entre lágrimas.
a las que amaron sin testigos.
Feliz dĂa a las que pasaron las noches en vela,
y los brazos hechos escudo.
A las que cuidaron más que cuidarse,
a las que criaron dos veces,
a las que tapaban gritos con canciones
Feliz dĂa a las que hoy toman mates solas,
a las que los toman entre risas y llantos.
a todas esas que pasan tardes de juegos,
con la espalda contracturada
A las que pudieron elegir,
a las que no tuvieron opciĂłn,
y a las que siguen eligiendo.
que viven con el miedo atravesado en la garganta.
que cuando caminan no te sueltan la mano,
las que te llevan en brazos aunque les pese.
Feliz dĂa a todas las madres,
a las que hicieron lo mejor que pudieron,
a las que tuvieron que poder solas,
a las que se rompieron sin ruido.
y a todas esas madres invisibles