Todo es un asunto de tiempo. Cuando los huevos se cocinan demasiado, a muy alta temperatura, o si el agua para cocerlos contiene hierro en exceso, una reacción entre el azufre y el hierro puede ocurrir y resultar en un color verdoso alrededor de la yema. Los huevos revueltos también pueden desarrollar un tono verdoso si se dejan demasiado en un sartén de metal, aunque en ambos casos los huevos continúan siendo saludables y su sabor no se afecta. Sin embargo, no te preocupes si al cocinar huevos no resultan como querías. El físico-químico y gastrónomo molecular Hervé This afirma que puedes "descocinar" un huevo con borohidruro de sodio, el cual deshace los puentes disulfuro que se forman con el calor. This explica que cuando un huevo es cocinado, las moléculas de las proteínas se enrollan, se unen y atrapan las moléculas de agua. Para "descocinar" al huevo necesitas separar a las proteínas. Al agregar el borohidruro de sodio, el huevo se vuelve líquido en tres horas. Para aquellos que quieran intentar esto en casa, la vitamina C también funciona.