Quería pensar que solo fue un mal sueño. En mi pequeño corazón fragmentado no cabía la posibilidad de creer que tú me habías dejado de querer. Insistía en imaginar que solamente fue un mal sueño... Pero la verdad tajante, casi siempre, termina saliendo a la luz; intenté mirar tus ojos por última vez, y descubrí que hace bastante tiempo tú ya te habías ido para siempre.
shalom


















